
Queridos amigos de Ananta, recuperamos esta entrevista que mantuvieron Jaime Rierola y Koldo Aldai en enero de 2007. Nos parece que es muy inspiradora de cara al trabajo Uno.
La FBU se ha estado preparando durante años para formar un núcleo sólido y estable de personas dedicadas a la profundización teórica y práctica de las enseñanzas del Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov. Llegamos hasta ellos en la línea de salida, en el momento en que quieren potenciar las vías de comunicación social para compartir con todas aquellas personas que se sientan motivadas por esta enseñanza profunda. Este conocimiento adapta a nuestros días las verdades eternas, la sabiduría inmemorial de todos los tiempos.
Jaime Rierola es el presidente de esta Asociación, y es también uno de los pocos españoles que tuvo la oportunidad de conocer al Maestro Omraam. Acudió junto con su esposa, en el año 1979, al gran centro que tenía el Maestro búlgaro cerca de la Costa Azul francesa, concretamente en Bonfin, localidad de Frèjus. Aquel encuentro fue determinante en la vida de este economista que ya con anterioridad había devorado a todos los clásicos del esoterismo.
A partir de aquel verano, hace ya casi treinta años, Jaime se esfuerza en vivir y también en difundir las enseñanzas de Aïvanhov. Desde Fundación Ananta coincidimos en la riqueza de esta enseñanza que vivifica e inspira a muchos, y sobre la que a continuación profundizamos en esta entrevista.
¿Cómo fue su primer encuentro con este Maestro?
Él nos recibió en tres ocasiones a lo largo de su vida. La primera vez que le vimos en público fue en una conferencia en Bonfin en la que había más de mil personas.
Antes de entrar en la sala, su secretaria le pasaba un pensamiento, ya de él mismo, ya del Maestro Peter Deunov. Una vez en la sala, tras unos cantos espirituales de una gran belleza, seguidos de silencios intensos y vibrantes, el Maestro improvisaba, a partir del pensamiento, una conferencia que bien podía durar varias horas seguidas.