Fundación Ananta

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Reencarnación y karma en las enseñanzas de Jesús

Nos parece importante hablar de la ley del renacimiento (reencarnación) y de la ley del karma (causa-efecto). Adjuntamos un capítulo del Evangelio Acuario de Jesús el Cristo en el que Jesús, a partir del sutra 43, habla sobra la ley de la causa y efecto y establece la relación entre ambos en un espacio temporal que abarca muchas vidas. Este “Evangelio Acuario de Jesús el Cristo”, escrito por Downing Levi a principios del siglo XX, es uno de los considerados apócrifos. En Wikipedia hay buena información al respecto. Circulan varias ediciones en castellano. En particular la de la Editorial ...

Pensamientos de junio: mi consultorio es la Tierra

"Pero no hay que esperar a ser un médico para ser un sanador. El sanador es cualquier hombre o mujer que sea capaz de convertirse en un canal inteligente del amor. Para él la oportunidad de sanar ocurre siempre, su consultorio es la Tierra. Sus pacientes, flores, pájaros, niños, santos o ladrones, todos los que necesitan la energía del amor”. Jorge Carvajal, “Por los caminos de la bioenergética. Un arte de curar” (1995) p. 145. Editorial Luciérnaga, 2006. Imagen: amanecer en Badalona, 8 febrero 2016 (cortesía de Carmen Torres)

Ganadores de los IV Premios Solidarios Fundación Ananta Fundación Alberto Contador

Queridos amigos de Ananta, Con mucho gusto informamos del fallo de los IV Premios Solidarios Fundación Ananta Fundación Alberto Contador, que tuvo lugar el pasado sábado 23 de septiembre.  El Jurado, formado por 12 personas, debatió sobre las 10 candidaturas de la categoría nacional y las 16 de la categoría internacional.  Los tres premiados de la categoría internacional son: Primer Premio: 5.000€ Asociación Museke (Cádiz) Comedor para menores en Rwanda    Segundo Premio: 3.750€ Fundación Dr. Clavel (Barcelona) Consolidación Unidad Neurocirugía Hospital Adama en Etio...

Dalai Lama "No hay que cambiar de religión sino crecer en amor" (12-6-06)

Estará en Barcelona los próximos 25 y 26 de Julio


El Dalai Lama considera “no tiene sentido decir que una religión es mejor que otra” y asegura que el mundo necesita una espiritualidad laica, no
religiosa sino basada en valores como el amor y la compasión.






Este premio Nobel de la Paz, que entiende que "la guerra es un concepto caduco porque todos somos interdependientes y, por tanto, todos somos partes del enemigo", comenta así su parecer sobre la ética, la espiritualidad y la
¿Por qué sugiere no cambiar de religión, está advirtiendo sobre algún riesgo?
- He visto a algunos amigos que se convirtieron del cristianismo al budismo y que en el momento de la muerte tenían un estado mental de confusión. En términos generales, no estoy a favor de la conversión; cada tradición tiene su
método peculiar y único. Lo que realmente necesitamos es una ética secular, una espiritualidad religión: laica, no religiosa.

- ¿Cómo sería?
– Una ética secular que no rechace las religiones, sino que esté sustentada en las cualidades innatas del ser humano.
No es necesario ser religioso para ser una persona moralmente ética. El amor y la compasión, por ejemplo, no tienen por qué estar relacionados con una religión. La idea es que podamos vivir en armonía y convivir sin problemas.

- En cambio, hoy se exacerba el individualismo. En este contexto, ¿cómo puede un padre asegurar la felicidad de su hijo?
– ¡Es que ése es el trabajo de padre, es lo que un padre tendría que hacer! Si el padre es muy individualista, el hijo también lo será y los dos serán infelices. Si el padre se preocupa por el bienestar de su hijo, ambos serán felices, porque se rompe el individualismo y el hijo responderá de la misma manera. Si se extiende este razonamiento –la preocupación por el bienestar de los demás – hacia todo el sistema social, toda la comunidad puede ser feliz.
En las sociedades feudales, donde un señor sometía a sus súbditos, se vivió un extremo que es la esclavitud. Poco a poco las sociedades fueron volviéndose cada vez más democráticas hasta que se desarrolló demasiado el individualismo. Y esto es el otro extremo. La solución está en un camino medio que use la libertad que se desarrolló con el individualismo. Se debe lograr, a través de la educación, que cada persona tenga una autodisciplina en la que
incluya el bienestar de los demás.

- ¿Ve indicios del retorno desde ese individualismo extremo?
– Mucha gente se da cuenta de que en esta sociedad individualista algo anda mal, pero hay confusión en cuanto a cómo cambiar este patrón. En el pasado, cuando había más fervor religioso, la persona tenía la alternativa de volcarse a la religión, pero hoy eso ya no es muy atractivo y la gente no encuentra un camino de por dónde salir. Creo que hay que hacer más investigación sobre cómo reeducar. En este sentido los medios de comunicación, al mostrar que no todo está bien, tienen un rol importante para provocar esta concienciación en la población.


– Usted es un hombre alegre, ¿cuál es la fuente de la alegría y cómo no perderla?
– Depende en gran medida de nuestra actitud, y ésta es algo que se puede entrenar pero surge más que nada por convicción. Una actitud compasiva incrementa la alegría, pero también tiene que ver con el sufrimiento. Si se sabe que la condición humana está marcada por el sufrimiento, se tiene una respuesta más liviana cuando éste aparece, y cuando hay una experiencia de felicidad tampoco se conmueve mucho porque se sabe que va a cambiar.

– Si la base de la vida es el sufrimiento, ¿es posible la felicidad?
– Estamos hablando de una felicidad permanente y eterna; para alcanzarla tenemos que liberarnos de esta condición de sufrimiento y siempre hay una posibilidad de superar esa condición.

– ¿Cómo define la compasión?
– Lo que define la compasión es que no sea parcial, sino que esté dirigida a todos los seres, para que todos tengan la felicidad que buscan. Habitualmente entendemos la compasión como algo que sentimos por los que están cerca nuestro, y esto no es compasión sino más bien una forma de deseo y apego. Esta compasión imparcial no surge naturalmente, sino que requiere un entrenamiento en el cual la inclusión de la inteligencia y la sabiduría son
esenciales y necesitan razonamientos para desarrollarla.

– ¿Qué tipo de razonamientos?
– Un razonamiento que sirve de entrenamiento es considerar, por ejemplo, que todos los seres, al igual que yo, quieren ser felices y no quieren sufrir. Otro es considerar que todos han sido mis madres en algún momento y como tales me demostraron bondad y amor y por eso debo tratar a todos con ese mismo amor. Además, la ciencia está descubriendo que es bueno para el cerebro tener actitudes compasivas. Esto también se ve usando el sentido común. Es fácil ver que el odio, el rencor y la malicia perjudican nuestro estado de ánimo y nuestra salud.

– ¿Cuál es su aspiración actual con respecto al Tíbet
– Nuestra propuesta no es independizarnos de China; lo que pedimos es una autonomía significativa, una forma de autogobernarnos. Y esto no va en contra de lo que dice la Constitución china.

Silvina Premat

Ramiro Calle: el estado de bienestar es estar en calma y abierto al amor (30-5-06)

Después de cuarenta años impartiendo clases de yoga y de haber escrito más de un centenar de libros, Ramiro Calle, un mito de la espiritualidad oriental en España, está en condiciones de decir que el único estado de bienestar posible es “una mente en calma y una apertura amorosa genuina”.

Con una presencia amigable y pacífica, el decano de los yoguis españoles transmite, a través del brillo de sus ojos y de su expresión de alegría casi burlona, la amorosa sabiduría de los maestros de las fábulas a las que recurre para argumentar sus tesis.

La necesidad de buscar el sosiego interior como única vía para el verdadero contento en este mundo convulso y “basado en subvalores”, centra su discurso en esta entrevista con Fundación Ananta, en la que insiste también en que somos “nuestros peores enemigos” porque no nos cuidamos y nos dejamos llevar por el sufrimiento que generan el ego y sus apegos.

Con una coherencia sin fisuras, Ramiro Calle asegura que “si volviera el ser humano de hace dos mil años, se quedaría espantado de lo que hemos avanzado en técnica sin haber mejorado nada en nuestra calidad de vida psíquica”, y sentencia que “lograr metas externas no basta para la dicha verdadera”.

“Como dijo el maestro: para cambiar el mundo se necesita tener la mente en calma y el corazón tierno”. “Para eso practicamos la meditación”, asegura, y destaca como fuentes de la dicha verdadera que en definitiva perseguimos, el contacto con la naturaleza, la creación artística, las actividades que potencian nuestra capacidad espiritual y el servicio a los demás.

Fundación Ananta: Se habla del estado de bienestar…

Ramiro Calle: Estamos en una sociedad convulsa, peligrosa, basada en subvalores. Varios millones de españoles padecen ansiedad en mayor o menor grado, otros tantos sufren melancolía o depresión; varios millones tienen que recurrir constantemente a terapias, oficiales o alternativas, por toda suerte de trastornos psicosomáticos, insomnio, gastritis…Y cientos de miles tienen que darse de baja en el trabajo por estrés, depresión, angustia o crisis pánicas de ansiedad.

Es una auténtica paradoja hablar de un estado del bienestar. Me pregunto qué tipo de bienestar es estar psíquicamente agitados, llenos de bloqueos, de autodefensas narcisistas; donde no hay una genuina afectividad, cordialidad y apertura amorosa, sino reacciones hostiles y agresivas. Si eso es el estado del bienestar, indudablemente nuestra cota era realmente pobre.

No hay más dicha que la paz interior: una persona está realmente bien, tiene salud integral, cuando empieza a disfrutar de paz interior. La calma de la mente y la paz interior es un tesoro formidable, prodigioso.
Nos damos cuenta de que solamente consiguiendo metas y objetivos en el mundo exterior no podemos ser interiormente más dichosos, ni más estables, ni gozar del verdadero bienestar.

FA: ¿Qué es el sosiego? ¿Lo conocemos? ¿Lo disfrutamos alguna vez?

RC: En la mente se generan todos los problemas, incluida la guerra, la violencia, la agresividad... La mente puede ser un estercolero o un jardín, depende de nuestro entrenamiento mental. La misma mente que encadena es la que libera; la que genera tantos pensamientos negativos, puede generar y esparcir por todo el mundo pensamientos positivos… la mente es el mundo; si no somos capaces de cambiar la mente es imposible que cambiemos la sociedad… Si algo urge es empezar a cambiar la mente.

Si viniera el ser humano de hace dos mil años, se quedaría realmente espantado de comprobar todo lo que hemos avanzado en técnica sin haber mejorado nada en nuestra calidad de vida psíquica. Si no cambiamos la mente, seguirá habiendo confusión, desorden, desequilibrio, odio, irritabilidad, celos, envidia, seguiremos con todas esas ataduras y trabas de la mente.

En una ocasión le preguntaron a un maestro qué es lo único que haría cambiar el mundo, y el dijo: una mente clara y un corazón tierno. Para eso practicamos la meditación, para eliminar todos los bloqueos y tendencias negativas e ir fomentando las tendencias positivas.

FA: ¿Cuál es el efecto del pensamiento positivo?

RC: Si cien personas piensan positivamente, otras cien pensarán positivamente, pero si cien personas piensan negativamente, mil personas pensarán negativamente. Ese es el poder de la mente negativa.

En esta sociedad, sin duda, hay muchísimas más personas bondadosas que personas perversas, pero parece ser que las malévolas se organizan mucho mejor que las benevolentes. Es necesario empezar a modificar las estructuras básicas de la mente. Y eso se consigue con sosiego, con quietud, centrándose uno en el propio universo interno.

FA: ¿Cómo podemos entrenarnos para alcanzar esa quietud?

RC: Es muy importante aprender a estar sin más. No estar para esto ni para aquello…, aprender a que la mente, que es como aguas turbias, se vuelva poco a poco pura y cristalina; a centrarme en mí mismo durante diez minutos; a conectar con la esencia de mi ser y a desarrollar lo mejor de mí mismo.

La mente es muy misteriosa, nada es tan misterioso como la mente. Es curioso: todo en tu cuerpo funciona de manera natural sin que estés atento, mientras que la mente que no se ejercita nunca está satisfecha, porque nunca está en el aquí y ahora, sino en el antes, el después, en lo que pudo ser o en lo que tendrá que ser; en las memorias negativas y en las expectativas de futuro que nos crean ansiedad.

Un gran místico comparó la mente con una casa con un millón de puertas: cuando no tiene problemas reales, busca problemas imaginarios y luego, soluciones imaginarias. Y Santa Teresa de Jesús la llama “la loca de la casa”.
Los pensamientos nos piensan y nos hacen ser como una hoja a merced de los vendavales y de los fantasmas. La mente es muy buena sierva pero muy mala ama. Si no aprendemos a poner la mente bajo control, a limpiarla y ordenarla, se llena de insatisfacción, ofuscación y desorden y, de ahí, la hostilidad y la aversión. La mente se puede empezar a usar como instrumento nuevo al uso para que nos ponga alas de libertad. Los sabios de oriente decían que no hay nada más grave que una mente ingobernada.

FA: ¿Es el yoga un instrumento útil para esos objetivos?

RC: “Yoga” -“yugo”- es aprender a poner la mente bajo control, subyugarla bajo el yugo de la voluntad y de la inteligencia primordial. Si no somos capaces de trabajar sobre la mente, no tendremos sosiego. La mayoría de las personas creen que pueden encontrar la dicha en el exterior. Ese es uno de los más graves engaños de la sociedad. He pedido a los editores sacar un libro que se llame “Las trampas de la sociedad”. Nos hemos dejado todos engañar por esas artimañas y esos trucos de la sociedad. Nos han dicho que podemos encontrar dicha, salud, bienestar y sosiego solamente buscando en el exterior y eso es imposible.

FA: ¿Tenemos referencias de eso mismo en nuestra cultura occidental?

RC: Sin duda. Eso es algo universal. La parábola del Hijo pródigo –que apareció igual quinientos años antes en el hinduismo- quiere decir que un día nos damos cuenta de que en el mundo exterior no podemos encontrar la dicha que esperábamos y tenemos que volver al hogar, a nuestro hogar mental, a nosotros mismos, y tenemos que reconciliarnos con el padre que es nuestra naturaleza real y nuestro yo auténtico, que nada tiene que ver con el yo social, con la dura máscara de la personalidad, ni con nuestras apariencias.

En el mundo exterior podemos encontrar diversión, estímulos…pero no dicha ni sosiego. El placer es ya la antesala del sufrimiento. En el mundo exterior todo es apariencia, todo es contingente, es imposible hallar una experiencia profunda y permanente de paz donde todo es contingente. Fuera hay eventos, situaciones, circunstancias, relaciones, amores, encuentros, desencuentros… pero todo es impermanente. Está muy bien buscar metas en el mundo exterior, buscar aumentar nuestra calidad de vida, pero si no nos ocupamos de nosotros mismos, si no cuidamos de nuestra calidad de vida interna, cada día nos vamos disociando más de nosotros. Nos vamos alejando, divorciando de nuestro propio ser que finalmente sufre una quiebra y nos exige un alto coste psíquico. Es lo que da lugar al “triunfador fracasado”, aquél que ha trabajado tanto para su yo social que ha perdido su yo real. La calidad de vida interna redunda en beneficio propio y de los demás.

FA: ¿No se puede entender la meditación como una actividad egoísta?

RC: Lejos de ser algo egoísta, es la mejor contribución que podemos hacer a los demás y al planeta. Porque si tú estás lleno de odio, de celos, de envidia, irradiarás eso, pudiendo transmitir regalos tan preciados como compasión, cariño, lucidez… Es muy importante cuidarse. Hay un gran culto al cuerpo y sería muy importante darse cuenta de que somos una unidad psicosomática y que para cuidar el cuerpo hay también que cuidar la mente.

FA: ¿Y tiene efectos reales en la vida “exterior”?

RC: Desde luego. Cuando hablamos de sosiego en esta sociedad convulsa no solo es sentarte, no solo es reencontrarte, es poder mantener en la vida diaria ese aplomo, ese equilibrio, Buda pedía a sus discípulos ser sosegados “en el desasosiego” y a mantener la paz “entre los que ansían”.

Dedicar veinte minutos todos los días a conectar con nosotros mismos nos traería la calma entre los intranquilos y la firmeza entre los que desequilibran. El sosiego beneficia todo el tiempo y permite, con esa experiencia de paz interior, crear unas relaciones más armónicas con los demás, con menos conflicto y división y, sobre todo, una afectividad infinitamente más saludable. Si te relacionas desde el sosiego, esas relaciones afectivas serán de integración, no habrá situación de dominio ni emotividad. Sin embargo, cuando nos relacionamos desde el desasosiego, la incertidumbre y la zozobra, todo son falsas autodefensas, prisiones, chantajes emocionales, exigencias y reproches. De esa manera no puede haber afectividad sana y constructiva.

John Steimbeck lo dice en su magnífica novela “Hechos del Rey Arturo y sus nobles caballeros”: “No hay nada que pague un instante de paz”. Es cierto: es lo más valioso que todos podemos encontrar, porque nos ayuda a mejorar nuestros potenciales creativos y a mejorar nuestras relaciones.

FA: ¿Deberíamos entonces de tratarnos mejor para ser mejores?

RC: Miramos constantemente hacia fuera, nos agitamos, nos disgustamos, todos los días uno o varios disgustos; todo los días obsesionados solamente con los bienes materiales, somos muy poco caritativos con nosotros mismos, tendríamos que comprendernos sin límite.

La persona inteligente, cuando ya ha cubierto suficientemente ese nivel, se da cuenta de que más de lo mismo no le convence, más angustia, más obsesión, más riqueza,… mantenerlo todo va muchas veces en detrimento de tu salud interior. Cuando una persona ha cubierto sus niveles básicos, ve que hay otros niveles que tiene que escalar, y empieza a cultivar el nivel cultural, emocional, espiritual y el nivel de la amistad, que, según Buda, debería de llenar toda la vida. Todavía hay malos amigos porque la mayoría de las personas utilizan a los amigos como peones en su tablero de ajedrez

FA: ¿Hay claves básicas para mejorar la calidad de vida?

RC: Básicamente, hay que aprender a alimentarse, a descansar y a cultivar impresiones mentales positivas, que son “vitaminas” para la mente.
Las fuentes del verdadero bienestar son la amistad, el contacto con la naturaleza, las actividades artísticas, todo tipo de campos de acción que nos permiten poner al descubierto nuestros mejores potenciales espirituales y anímicos y, por supuesto, la cooperación con las otras criaturas y el servicio social.

FA: ¿Dónde se encuentra el sosiego que es la fuente de todo lo positivo?

RC: ¿Estuvo alguna vez fuera de todos nosotros? Estamos constantemente violentando el silencio porque hablamos, porque hay ruido, pero basta con que nos callemos. El yoga es una técnica milenaria que nos lleva a él mediante los dos instrumentos con los que nos obsequiaron al nacer: el cuerpo y la mente. No se trata de añadir años a la vida, sino vida a los años. La flexibilidad que aporta esa disciplina es vida, la rigidez es muerte.

FA: ¿No se necesita un entrenamiento especial para el yoga?

RC: Las asanas no son posturas acrobáticas, sino muy sencillas, con estiramientos, masajes y presiones en puntos vitales que acceden al sistema nervioso y van mejorando todos los sistemas y aparatos de nuestro cuerpo. Nos mantiene más elásticos y cuida la espina dorsal, que es el eje de nuestro aparato locomotor.

FA: ¿Y el pranayama?

RC: También hay que cuidar la “energía-respiración”, el aliento, el “pneuma” que decían los griegos, la vitalidad. Los antiguos sabios de china decían que lo primero que un ser humano tiene que aprender es a respirar y a tener buen humor. En occidente todo el mundo está enfadado y nadie sabe respirar, esto es un desastre. Quizá tener buen humor es un poco más difícil tal y como están las cosas, aunque también se puede conseguir. Pero para aprender a respirar hay técnicas que nos enseñan todo el potencial pulmonar y a utilizar nuestras energías, y a sosegar la mente. Debería de impartirse como una asignatura en todas partes, de hecho hasta los cuerpos de seguridad, la policía, practica relajación y se está imponiendo poco a poco. La relajación es el arte de desbloquear todas las tensiones; tenemos que aprender a relajarnos y a tener enfoques correctos en nuestra vida para propiciar el sosiego. Somos nuestros peores enemigos. La actitud correcta sería la basada en la atención consciente, en estar más atentos, en lugar de estar preocupados, que es neurótico y desgasta.

FA: Sin preocupaciones, ¿podríamos cambiar incluso el carácter?

RC: Un amigo mío de la India, cuando vino a España dijo que la principal diferencia es que aquí todo el mundo está enfadado… en el ascensor nadie te habla. Habría que cambiar esa actitud de enfado por estar más distendido, no tener tantas defensas y, sobre todo, saber ver las cosas como son y relativizarlas. La misma mente que crea una tragedia puede enfriar las emociones y relativizar, sin embargo le estamos siempre martilleando con preocupaciones con enfados y obsesiones.

FA: ¿En definitiva, el sosiego puede traer buen humor?

RC: Indudablemente, una consecuencia directa es el contento interior. El contento exterior es reactivo, es el que vives cuando haces un buen negocio, pero el interior, aunque es menos exaltado, es más profundo.

Y otra de las virtudes del sosiego es la ecuanimidad, que une los conceptos de igualdad, de equilibrio con ánimo. La ecuanimidad, ante lo agradable y lo desagradable, es paciencia, visión lúcida, claridad… es muy importante desarrollarla. Vienen los vientos del este o vienen los del oeste y el ánimo permanece calmo y, así y todo, se convierte en experiencia de aprendizaje; y, así y todo, nos ayuda a crecer y a desarrollarnos.

FA: Sin duda, del sosiego aparecen las mejores virtudes…

RC: Sí, como la lucidez, que dice las cosas como son, porque es el resultado de quitar los velos de la mente, y de ahí surge la acción correcta.

Del sosiego surge también la compasión que, como decía Gandhi, “es
la flor más hermosa”. Gandhi decía que estamos en este mundo para ayudarnos “y no hay otra cosa que hacer”. Eso es la compasión. La compasión es que te identificas con los demás y con su sufrimiento, es propiciar alegría y satisfacción para los demás. Si todos nosotros desarrollamos una actitud correcta y somos capaces de poner en práctica algunas técnicas, afloran todas estas virtudes del sosiego, porque están dentro.

FA: ¿Se trataría de atemperar el ego?

RC: Dicen que si quieres ver la cara del diablo mires tu propio ego…hay que superar el ego y pasar poco a poco de esta especie de “nihilismo planetario” que se ha creado, a una conciencia planetaria. Buda decía ya que la mayoría de los seres humanos van envejeciendo y siguen con sus obsesiones, sus miedos, sus rarezas, sus apegos, sus conflictos. Hoy en día es cierto que hay más estrés, o más ansiedad, pero en todas las épocas ha habido problemas relacionados con el ego: el falso amor propio, el orgullo desmesurado… y la sociedad es una suma de mentes. En el siglo XII apareció en la India un tratado que reúne 112 métodos y técnicas para el control de la mente, y Jesús también dio unas claves sobre el mismo problema en el siglo I.

FA: ¿Cómo entiendes el desapego? ¿No es desinterés?

RC: Hay gente que cree que es sinónimo de desinterés, de falta de vitalidad y de intensidad, pero es todo lo contrario. El desapego es lo que te hace vivir mucho más feliz, porque eres capaz de disfrutar aquí y ahora sin estar constantemente como un pulpo tentacular queriendo retener, mantener, incrementar,.. El apego no tiene fin, es como si tienes sed y comes pescado salado… No es sólo a lo material, a veces éstos son los apegos más inocentes. El peor apego es a las ideologías, a las personas a quienes quieres dominar con un guión para que sean como tú quieres. Es el afán de posesión, de dominio y de poder.

Quizá no lleguemos nunca a ser totalmente desapegados, pero sí podemos aprender a disfrutar sin necesidad de aferrarnos ni de retener tanto el disfrute. Porque cada vez que se empieza a intentar retener un disfrute, ahí empieza la servidumbre y el miedo. El apego a algo lleva aparejado el miedo de perderlo. Si tienes mucho apego a tu prestigio, siempre estás aterrado porque alguien te va a descalificar, van a hablar mal de ti, te van a desprestigiar; si no le tienes apego a tu prestigio, eres ajeno a las críticas de los demás. El apego es la fuente de mayor sufrimiento.

FA: ¿Cómo cambiaría la sociedad si fuéramos más desapegados?

RC: Sólo con que en cada país hubiera cien personas lúcidas y compasivas, podría cambiar la faz del mundo. Pero ¿estamos dirigidos por los más lúcidos? ¿Por los más sosegados? ¿Por los más compasivos? Si dejáramos de ser como animales para ser verdaderos seres humanos, si hubiera un poco de lucidez, compasión, mente clara y corazón tierno, no se daría el caso extremo de que para que vivamos bien el diez por ciento de la humanidad viva mal el otro noventa por ciento. Toda esta calamidad
surge de las corrupciones de la mente empezando por los dirigentes del mundo, que son la gente más acartonada, más fiera y más manipuladora.

FA: ¿Recomiendas algún libro? ¿Seguir a un maestro?

RC: Todo está dicho y nada está hecho. Bastaría con leer los Evangelios de la tradición cristiana; por la tradición hindú, el Bhagavad Gita, por la tradición china el Tao Te King..., para cambiar el mundo. Y hay muchos otros libros muy inspiradores, que nos ayudan a encontrar en nosotros ciertos ecos de infinitud, pero hay que llegar a confiar en nuestro interior. Toda esa adicción a los gurús debería ser minoritaria. Su misión sólo es quitar la oscuridad de tu mente, mostrarte la ruta, pero tú la tienes que recorrer.

La verdadera espiritualidad será el ocaso de los líderes, de los ídolos, de los falsos profetas, de los maestros, y uno encontrará que su líder mejor está dentro de uno cuando la mente se haya vuelto lúcida y compasiva.

FA: ¿Un cuento para acabar?

RC: Una paloma se coló en un templo de la India en cuyo centro el sacerdote había colocado una rosa. Las paredes estaban llenas de espejos y la paloma, en su afán por alcanzar la rosa, se fue chocando contra las paredes hasta que su cuerpo reventó y vino a caer sobre la rosa… No conviene perseguir reflejos externos, porque la rosa del conocimiento está en el propio interior.

Lola Bastos
La Redacción
Fundación Ananta

Casa Tibet de Barcelona apura los preparativos de la visita de S. S. el Dalai Lama (29-5-06)

Fundación Ananta entre las entidades patrocinadoras de tan entrañable acontecimiento.

En el 2003 le tocó la suerte a Madrid, ahora es la ciudad condal la agraciada. La venida de Su Santidad el Dalai Lama a la capital catalana los próximos 25 y 26 de Julio, bien merecía una visita a Casa Tibet para recabar detalles de tan esperado acontecimiento. Fundación Ananta ha querido estar entre las entidades que patrocinan el evento, al entender que es una gran dicha el tener con nosotros, siquiera por dos breves días, al líder mundial de la compasión y la no-violencia.

En Casa Tibet somos muy amablemente recibidos por María José la responsable en la organización de la visita y por el lama Thubten Wangchen, director de Fundació Casa Tibet. Inaugurada en 1994 por S.S. el Dalai Lama, la Casa nació como una asociación cultural y solidaria, de carácter no lucrativo, con la finalidad de difundir en nuestro país la cultura autóctona del Tibet en sus diferentes manifestaciones y sus posibles aportaciones a la sociedad moderna actual. La entidad promueve por lo tanto ayudar al pueblo tibetano y su milenaria cultura.

En la actualidad y tras haber dejado su ya legendaria y anterior sede, C. T. ocupa un moderno y amplio edificio de varias plantas en el puro centro de la ciudad condal, en la calle Roselló.
Después de años de intenso trabajo, la C. T. se transformó en Fundación para cumplir mejor sus objetivos en la defensa de la cultura y derechos del pueblo tibetano, la cooperación internacional y la actividad solidaria. A propósito de C. T. el propio Dalai Lama dejó escrito de forma manuscrita en su visita de 1994 “La cultura tibetana es una de las herencias culturales antiguas más ricas del mundo. Basada fundamentalmente en el amor, la compasión y la no violencia, su preservación y perpetuación no sólo beneficia al Tibet, sino también al resto del mundo. Por ello, espero y rezo para que la Casa del Tibet en Barcelona pueda presentar su cultura y así contribuir grandemente a desarrollar el interés por ella. Os doy las gracias a todos los que directamente o indirectamente participáis en ese trabajo tan útil y beneficioso."

Logramos sentar al lama Wangchen por unos minutos para esta entrevista en medio del fragor de los preparativos que tienen revolucionada la Casa.

Wangchen es viva encarnación del espíritu de compasión que el Dalai Lama proclama a los cuatro vientos. Al entrar a sangre y fuego el ejército chino en Tibet, mataron a su madre. Desde los cuatro años ha vivido en el exilio. En Daramshala (India) tuvo la suerte de disfrutar durante casi quince años de la enseñanza directa del Dalai Lama. A España llegó en el año 1982, a invitación de los pioneros en el budismo tibetano españoles que veían la necesidad de la presencia de lamas en nuestra geografía para la difusión del “dharma” (enseñanza budista).

Charlamos con él en una de las pequeñas Gompas o templos de la casa, que han decorado minuciosamente los jóvenes monjes que en diferentes visitas han estado en Barcelona.
Ni un asomo de tristeza o rencor en el lama Wangchen por los avatares que ha padecido en sus 52 años de vida. Todo lo contrario, el director de C. T. hace gala de un extraordinario vigor y optimismo. Su castellano, aún algo torpe, no es obstáculo para que se comuniqué con nosotros, ayudado por los mil y un gestos y expresiones que salen de este lama que rezuma vitalidad por los cuatro costados.

En la misma tarde que le entrevistamos llega a su conocimiento la imposibilidad de desarrollar los actos del Dalai Lama en el Palau de Sant Jordi, tal como estaba previsto y anunciado. Semejante contratiempo no altera el humor de un lama acostumbrado a lidiar con los sinsabores de la vida.

Una visita de excepción

El Dalai Lama viene a inaugurar esta nueva sede de la C. T. y a cumplir con el compromiso adquirido ante la imposibilidad de la visita en el pasado julio del 2004, con ocasión de la celebración, también en Barcelona, del Parlamento de las Religiones del mundo.

Cuando le preguntamos por la figura de Su Santidad y lo que representa en el mundo, Wangchen no ahorra elogios. Subraya que pese a todos los horrores que han debido de padecer como pueblo tras la ocupación del Tibet, hace ahora ya varias décadas, siempre ha adoptado un actitud de compasión, no exenta de firmeza ante la injusticia. De ahí todos los reconocimientos internacionales que no para de cosechar, de ahí también el otorgamiento del preciado Premio Nobel de la Paz.

Ante la situación actual del Tibet, el lama Wangchen se manifiesta optimista, no tanto porque la actitud de las autoridades chinas haya variado, sino porque emerge en el gran país asiático, una juventud mucho mejor informada y por lo tanto mucho más sensible a sus padecimientos. A la larga, según nuestro interlocutor, será difícil que el Gobierno chino, pueda mantener una actitud de tan anacrónica opresión, sin el apoyo de su propia población. No obstante las cifras de la “invasión demográfica” no dejan de ser alarmantes. Frente a ya siete millones y medio de pobladores chinos en Tibet, hay ya sólo seis millones de tibetanos en su propio país.

La exposición de reliquias sagradas budistas en la propia Casa a principios de Junio y como preludio de la misma visita es motivo también de nuestra conversación. El lama no descarta que determinados ambientes se pueda contemplar la iniciativa como una reminiscencia antigua, incluso atávica. Ellos están persuadidos sin embargo, de la energía positiva que puede desplegar los objetos de tan excelsos seres.

Detalle del programa

En cuanto al programa propiamente de la visita, esperan una importante afluencia de gente. Toda la maquinaria propagandista está afinada y los preparativos en su recta final. Aún con todos los contratiempos, como el surgido con el mencionado Palau, se muestran muy optimistas en lo que al éxito y repercusión de la visita se refiere.

El programa comenzará el martes, 25 de Julio, a las 9 de la mañana con las enseñanzas que llevan por título: “Entrenamiento mental en Ocho Versos”. A la tarde, a partir de las 3, Su Santidad dictará una conferencia sobre: “El Arte de la Felicidad . La jornada del miércoles 26 arrancará con la “Iniciación de Chenrezik o del Buda de la compasión”. Chenrezyk representa la energía de la compasión. Esta práctica confiere la bendición de todos los Budas y Bodisatvas y ayuda en especial a despertar en quien la recibe la compasión y la bondad hacia todos los seres.

Seguidamente habrá una enseñanza que versará sobre la “Compasión y buen corazón”. La conferencia que dictará a la tarde tendrá como eje central “Las cuatro Nobles Verdades”. El programa se completa con un concierto del lama Gyurme con el título “El canto del Lama”.

En medio de esta apretada visita y además de las audiencias políticas de rigor como la que dispensará al President de la Generalitat, Pascual Margall, Su Santidad hará un breve hueco para encontrarse con los patronos de nuestra Fundación Marcos Fdez. Fermoselle y Joaquín Tamames. En esta audiencia Ananta manifestará al Dalai Lama su voluntad de implicarse en iniciativas de orden humanitario.

Exquisito respeto a las creencias de cada quien

La entrevista salpicada por multitud de llamadas ha de finalizar. Un importante medio de comunicación hace turno para, al igual que nosotros, indagar sobre tan afortunada visita. Wangchen quiere bordar sus palabras, dejando bien claro que nada más lejos de su intención que el buscar prosélitos. “Hay quienes por sus circunstancias y afinidades están llamados a engrosar la ‘Shanga’ o comunidad budista, pero igualmente hay otras personas que se sentirán más a gusto dentro del cristianismo, del hinduismo. Así ha de ser y no hay que invitar a nadie a abandonar su camino espiritual.” Su alarde de gestos y coraje en las palabras, no dejan lugar a dudas de su sana y muy encomiable intención. ¡Suerte Wangchen y equipo con todos los preparativos, con tan extraordinaria visita!

La Redacción
Fundación Ananta

El camino hacia el ´homo amans´ pasa por la integración (20-5-06)

Entrevista a José María Doria


Abogado según su licenciatura; empresario por su impulso creativo y terapeuta y escritor por imperativo de su vocación, cree que el homo sapiens evolucionará hacia el homo lucens y, a su vez, al homo amans, e insiste en que “la palabra de paso” es la integración.





El autor de “Inteligencia del alma” y de “Cuentos para aprender a aprender” entre otros libros, cree que en cada hombre hay “un potencial de amor infinito” y que la humanidad se encuentra ahora “en un punto de inflexión” ascendente dentro de su trayectoria evolutiva.

En una entrevista con Fundación Ananta, José María Doria defiende la práctica de la meditación y considera que sus efectos apaciguadores y saludables la hacen especialmente recomendable a los empresarios, que tienen que utilizar la mente constantemente.

Doria se reconoce como un “hijo pródigo” atraído por el corazón del Cristo Cósmico de Teillard de Chardin, después de haber buscado a Dios en Oriente y de haber descubierto la lucidez de Buda, y considera que todas las religiones apuntan en la misma dirección. “No nos podemos quedar con el dedo que señala”, sino con la actitud integradora que permite ver el cielo, las estrellas.

Sus sesenta años sólo resultan creíbles cuando se trata de encajar la cantidad de experiencias que acumula en su haber, como un accidente de moto en el que se rompió “todo”. Sucedió hace casi 16 años. Con 45 años decidió cambiar el rumbo de su vida y dedicarse a una “gran causa”. Entre el hambre, la enfermedad y la ignorancia, se decantó por esta última y se hizo profesor y terapeuta. De toda su vida, rescata los momentos de descubrimiento, y de ellos los que han sido “compartidos, con amor y pasión”.

Aún siente que empezará una nueva etapa en un par de años, en la que probablemente vivirá más cerca de la naturaleza, quizá en una casa-escuela en el campo, donde cree que puede llevar una vida más coherente consigo mismo.

La enfermedad de su madre, a quien dieron la extremaunción recientemente, le ha guiado hacia su nuevo proyecto literario, que elaborará a partir de oraciones y rituales de nacimiento, muerte, boda… con palabras “que hagan creaciones más emergentes, más amplias y de nueva vibración”, pero con la “raíz milenaria y la solera iniciática” de todas las religiones. Con representantes de siete de ellas, ha organizado un debate a principios de junio.

Doria recuerda que en su día decidió “abandonar a Dios” porque estaba “secuestrado” por una cultura judeocristiana y resultaba excesivamente “vertical, dual, culpabilizador”. Sin embargo, posteriormente vio cómo “los chutes del ego no bastan, van defraudando” y buscó y encontró en Oriente. Fue “un descanso” para él percibir la divinidad, como un estado de conciencia.

“La paz que te da el Espíritu no te la da el dinero, el sexo ni ningún chute del ego”. “Llevo un tiempo –dice Doria- en que después de ver la lucidez, la liberación del Nirvana, echo de menos la idea del estado crístico”, “no el de la corona de espinas” sino “el resucitado, el trascendido, el sagrado corazón”. “El corazón profundo empieza a ser una energía emergente que está llamando a la puerta”.

Recuerda, al argumentar su idea de la integración, que en Delhi encontró un templo de la religión Bashai -cuyo profeta es Baha'u'llah-, con “un loto maravilloso de cristal” dedicado a todas las demás religiones, hecho que relaciona además con la sabiduría de Ken Wilber, quien entiende que “para avanzar de nivel, hay que integrar el nivel anterior”.

Doria entiende en este sentido que “la contraseña de paso de este mundo hacia una mutación cuántica, donde el homo sapiens tiene que pasar al homo amans es la integración”. “O integras todito o tienes que volver a recuperar esa parte excluida tarde o temprano: o con psicoterapia o con una experiencia que la vida te pone por narices… tiene que ser en la medida y momento oportunos, pero integrarlo”.

En el nuevo estadio evolutivo, Doria cree que el ser humano va a trascender los niveles mentales, que “las máquinas van a trabajar lo que ahora trabaja el neocórtex: decisiones, diferencias, procesos de comparación y de observación, procesos deductivo-científicos…”.

“Nosotros vamos a derretir los fríos picos matemáticos de nuestra mente y vamos a entrar en los valles de nuestro corazón, desde donde va a nacer una nueva inteligencia, una nueva vida marcada por las neuronas del corazón, que tiene una radiación electromagnética de un metro y medio. El centro va a ser una inteligencia cardiaca, que se va a hacer cargo, mientras las máquinas ocupan esa parte en los aspectos del mundo”, será la época del “homo amans, capaz de moverse por intuición…por amor”.

“Cuando nosotros experimentamos un instante de amor, una gotita de amor –no de pasión, ni euforia, ni placer, ni fraternidad, ni admiración, ni devoción siquiera, sino de amor- y sabemos que está en el ser humano, por algún lado…comprendemos que hay una dimensión emergente que tenemos que vivir antes de cascar como humanidad y como personas”. “Si está por algún lado de nuestro potencial infinito y maravilloso, eso va a tender a actualizarse como sea”, será “el salto hacia la unidad que anhelamos todos”.

Más allá del cuarto camino defendido por George Gurdjieff y de que la espiritualidad esté dentro de uno mismo, Doria reconoce, por encima de sus creencias, a los “personajes” que dedican su vida a la religión, “que están imbuidos de una fe, un servicio, una entrega y una renuncia…y que respiran algo muy especial y muy bonito que no se ve casi en Matrix”.

Desde una posición lejana a la que le llevó a “abandonar a Dios”, Doria entiende ahora que “el nivel mítico de las religiones no tiene por qué separarnos de la razón sino que tiene su sitio: la metáfora, el misterio, no tenemos que entenderlo desde el pensamiento racional y científico porque requiere otras áreas de la mente, otro nivel”, además de que “las religiones han dado al mundo un gran pelotazo de crecimiento en todos los sentidos, aparte de otras cosas terribles y hermosas”.

Desde esta idea nació el proyecto de “juntar en una mesa” a siete personas de otras tantas religiones, para “tocar un poquito de todo como un primer acercamiento hacia la diversidad en el corazón de cada cual: que veamos elementos comunes y sepamos extraer la brisa de un nuevo rito…o un feeling espiritual profundo común a todas las formas”. “La religión es el corpus, sólo es el dedo que señala a las estrellas”.

Para José María Doria, el “Reino de los Cielos está aquí si queremos y si podemos”, sin embargo para que el último paso se manifieste tendrá que venir de una “gracia gratuita”, un algo que dependerá del “Misterio” más que de “llegar” por el esfuerzo a base de retiros espirituales u otra disciplina.

Pese a entender que el crecimiento espiritual permite observar los problemas del ego desde una perspectiva sanadora, reconoce que el 70-80 por ciento de sus consultas terapéuticas se desenvuelven en un plano “totalmente egóico” y que posteriormente, una vez integrados los problemas que llevan a consulta y teniendo la casa un poco más en orden, es cuando se puede permitir sugerir algunas prácticas o disciplinas encaminadas más aceleradamente al despertar de la conciencia.

Doria no entiende que nadie cuestione la existencia de un nivel espiritual en el ser humano, y apunta que él no discute si “hay un Dios aquí encima o no” pero asegura que tenemos unas dimensiones extraordinarias que “son la única felicidad”, porque el resto de las satisfacciones son efímeras y van aparejadas a sombras.

Destaca la importancia de aumentar el nivel vibratorio personal, porque “por encima de las nubes siempre hay sol y unas vistas muy bonitas”, mientras abajo –infierno quiere decir inferior- hay sombras y frío.

José María Doria comulga con los planteamientos del nuevo paradigma empresarial porque cree que “apostar por la confianza en el alma del otro es la mejor inversión que puede dar un ser humano”, ya que “el propio hecho de dar vida te llena de vida”. Considera en igual sentido que el nuevo planteamiento de “ganar-ganar”, además de más generoso es de mayor éxito real, ya que “el éxito está en cada instante de bienestar, de plenitud, no en conceptos” porque puedes tener de todo y ser “un desgraciado”.

“De hecho –explica- en terapia, cuando las personas están un poco asustadas, con miedos, agarrotadas en cuanto a posesiones, pueden dar un giro el día que cambian la orientación y se dedican al gozo supremo de ser útiles”. “Hacer algo por alguien es terapéutico”, asevera.
Al respecto destaca la responsabilidad de los empresarios en la transformación del mundo, y alerta contra el poder de “Matrix”, por lo que les emplaza, como primera recomendación, a hacer meditación: por salud, por eficacia, por calidad de vida, por creatividad…y recuerda el último libro de Daniel Goleman, “Emociones destructivas”, en el que habla de los trabajos realizados por el Dalai Lama con empresarios y científicos. “Occidente necesita este patrimonio de los mundos internos”.

Añade en ese sentido que “la energía del empresario es muy útil, porque potencia más los recursos” y subraya que “el bien crece cuanto más se comunica”, así que “si tienes una plataforma de comunicación más amplia pues mejor”, independientemente de que “eso te cobre seguramente algún impuesto a tu supuesta contemplación” y de que tengas que “aprender a ser empresario y a ser sabio… y a estar en el seno de la empresa con la paz y la seguridad necesarias”.

A José María Doria le produce muchísima satisfacción conectar con los seres humanos, tanto en terapia como en cursos y conferencias, que se da a veces debido a la energía, a la calidad de los sentimientos o a la química de la existencia. Experimentar esa conexión, “ese espacio de abrazo a través del arte de la palabra” es infinitamente más gratificante que cualquier forma de halago”.

Pero sobre todo, pide “a los cielos ser fecundado por un nuevo libro cada año” porque vive la creación como uno de los “estados de conciencia más elevados, por encima de la contemplación”.

Respecto a su libro “Cuentos para aprender a aprender” (Ed.Gaia), señala que es un intento de rescatar fábulas e historias que “no se pasan de moda nunca y contienen las claves del cielo y de la tierra; con ellos uno aprende las moralejas de la existencia y ayudan a vivir. Son para todos los públicos, están desgajados de ideología y de doctrina y están siempre fresquitos y van a las mentes… me conmovía rescatar eso de las raíces de la humanidad”.

En cuanto a la obra “Inteligencia del alma” (Ed. Gaia) se trataba de hacer “algo de lectura corta, no amenazar con más de una página a la persona que te va a leer, pero que sea un conector”, es como “volver a oír una música que no escuchas desde la infancia…no es nada nuevo, pero es muy bonito…, te llevan a un nivel un poquito más allá del sueño de Matrix, es una herramienta que despierta con una sola página.

Ahora está en imprenta y saldrá para la Feria del libro “Hablo de ti” (Ed. Gaia), basado en situaciones que llevan a someterse a terapia. “Me faltaba hablar de la sombra humana. Aquí he escrito sobre el dolor, la adicción, la desesperanza, el miedo la infidelidad, la fobia…desde el dolor, al alivio”.

Ya agotados, Doria publicó también en su momento un libro de literatura fantástica, próximo a la ciencia ficción de carga épica, “El observador número nueve”, y, posteriormente, “El tarot del universo”, que además de 22 pinturas correspondientes a los arcanos mayores, tiene otras tantas composiciones musicales. Le llevó varios años trabajando junto a un pintor, a un músico… en el inspirador Valle de la Orotava (Tenerife).

Lola Bastos
La Redacción
Fundación Ananata

"Empresas con alma" (18-05-06)

Entrevista a Jayanti Kirpalani


"En una organización con alma, a todo el mundo se le da la oportunidad de desarrollar sus habilidades y conectar con sus valores", así se pronuncia Jayanti Kirpalani, Directora para Europa de la Brahma Kumaris World Spiritual University (BKWSU), con sede en Londres y su representante para las Naciones Unidas en Ginebra, desde 1980.





1. Jayanti Kirpalani, usted es una maestra espiritual y una líder, una pionera y emisaria de paz, verdaderamente tiene una visión global y profunda sobre el mundo. Ha sido invitada venir a España para hablar sobre “Empresas con Alma”. ¿Qué significa en el contexto del mundo de hoy? ¿Existen realmente organizaciones así?
Una organización con alma sería una organización que aprende, que se ocupa del servicio que cumple y no sólo de lo que es. Que desearía hacer cambios en sus métodos mientras al mismo tiempo apuntala sus valores núcleo. Dado que nos movemos en un mundo de enormes cambios tecnológicos, tenemos que reconocer el impacto que esto tiene en nuestras vidas a todos los niveles. A nivel personal, la falta de reconocimiento del alma frecuentemente limita el permitirnos un crecimiento positivo: consentimos que nuestros sueños tomen la forma de los de la organización, terminando en frustración. Una vez que nosotros cambiamos, también lo harán la organización y los otros aspectos del mundo. Necesitamos abordar los problemas desde dentro a fuera no de afuera adentro. Culpar a factores externos del mal funcionamiento de las organizaciones no es una medida constructiva. Necesitamos ponernos bajo la lupa y conectar con aquellos valores positivos que promoverán una atmósfera saludable en el trabajo. Mientras permanezcan la competición y lo económico, necesitamos entender la ley de la acción y la consecuencia, de modo que una decisión organizacional no afecte negativamente al entorno más amplio. Creo que unas pocas organizaciones preclaras están ya empezando a mirar sus operaciones de esta manera y con el tiempo proporcionarán un nuevo entendimiento de cómo pueden contribuir a hacer del mundo un mejor lugar para vivir.


2. ¿Como podemos despertar el alma de una organización y crear una atmósfera apropiada que permita a los empleados alcanzar su máximo potencial y hacer que suceda?

Tiene que haber una transición radical en la forma de pensar. Mientras que la jerarquía de una organización es práctica en lo que es una reconocida cadena de órdenes y comunicaciones, hay necesidad de una actitud y enfoque diferentes. Tiene que animarse a todo el mundo a hacer los mejores esfuerzos para su propio progreso, pero no a expensas del crecimiento de alguien más. Necesitamos que se nos anime a alcanzar nuestro máximo destino independientemente del género y aptitudes. En una organización con alma, a todo el mundo se le da la oportunidad de desarrollar sus habilidades y conectar con sus valores. Se ve la humildad como una cualidad de fortaleza y no de debilidad y es común ver a los coordinadores de las actividades llevando a cabo también las tareas diarias cuando es necesario. En un momento podemos estar hablando con el presidente de una gran organización y al minuto siguiente estar haciendo café para nuestros colegas.


3. Ud. ha trabajado incansablemente para promover valores positivos, humanos y espirituales en todos los sectores de la sociedad. Como la principal representante de BKWSU (Brahma Kumaris World Spiritual University) para las Naciones Unidas en Ginebra, ha participado en numerosas conferencias y proyectos en conexión con la mujer, desarrollo, medioambiente, jóvenes y un gran proyecto internacional para las Naciones Unidas en el Año Internacional de la Paz. ¿Cuáles son los resultados de su investigación sobre los valores espirituales en el cambio del mundo? ¿Tienen las organizaciones un papel importante que interpretar en esto?

Las organizaciones definitivamente tienen un papel a interpretar en el cambio del mundo. Por mi experiencia en los años recientes, este cambio se producirá cuando la gente clave en las organizaciones tenga la visión de qué es necesario hacer para que el cambio positivo sea duradero. Uno de los papeles de Brahma Kumaris es ofrecer la oportunidad de reunirse a personas de un amplio espectro de organizaciones y explorar cuestiones profundas sobre los valores y la espiritualidad, dándose un tiempo libre para reflexionar y examinar sobre el ser y promover un diálogo positivo en un ambiente seguro, ya que ésta parece ser la manera más efectiva de realizar el cambio.


4. Hoy en día, las organizaciones hablan sobre responsabilidad social corporativa, intentando implementar algunas prácticas voluntarias integradas con las operaciones y las estrategias de negocio. ¿Es sólo una moda o creen realmente que pueden contribuir a la construcción de un nuevo orden mundial o un mundo mejor con un compromiso a largo plazo? ¿Podría darnos su punto de vista sobre ello?

El mundo se ha movido a través de algunas transiciones muy poderosas en los últimos diez años, más o menos, por ello, se puede ver que la gente está despertando al hecho de que tenemos que tomar responsabilidad sobre nuestras vidas, medioambiente y el impacto que nuestras acciones tienen en los demás. Muchas organizaciones son forzadas a revisar sus prácticas y alinearse con los deseos que claman las personas. No pueden continuar una senda de beneficios, pisoteando a todos por el camino. Por otra parte, han llegado a apreciar el valor de las prácticas voluntarias y están llegando rápidamente a término con el hecho de que hay una necesidad de incrementar la calidad de vida en base al largo plazo. La “solución rápida” ya no se acepta y la palabra clave para cualquier actividad organizacional ahora es “sostenibilidad”


5. Ud. es la Directora Europea de la Brahma Kumaris World Spiritual University (BKWSU) y la representante de la ONG para las Naciones Unidas en Ginebra. Ud. es una eficiente administradora en una organización que está en cerca de 90 países alrededor del mundo. ¿Cuál es su experiencia sobre dirigir una ONG en el que todas las personas involucradas son voluntarias? ¿Cuál es el secreto que hace que las personas cooperen y se comprometan en su organización?

El verdadero poder no se basa en el miedo, ni en lo que engendra miedo. Ni tiene nada que ver con la fuerza física, estatura, posición o riqueza. Es, de hecho, un proceso de aprendizaje de los valores núcleo y cualidades que yacen interiormente y de descubrir como utilizarlas. Implica un proceso de crecimiento y desarrollo interno que lleva nuestra conciencia más allá de las limitaciones que tendemos a situar en nosotros mismos. En el mundo de hoy, hemos aprendido a adquirir y vivir con principios basados en la riqueza material, falsa economía y política corrupta, que en sí mismas traen un estado de pobreza a la mayoría, manipulados por la minoría. Por otro lado, el verdadero fortalecimiento nos enseña a volver a ese poder interno que nos trae un cambio substancial, económico, político y social.

Dentro de una organización, el único obstáculo para tomar un papel de liderazgo es la personalidad y características propias de la persona– las oportunidades están ahí para todos. Lo que encontramos es que algunas personas están todavía influenciadas por sus culturas externas, reglas y tradiciones y esto es lo que evita el progreso. Una vez uno tiene el entendimiento de su propia naturaleza espiritual, entonces no hay barreras u obstáculos que adquirir. Cuando la persona se siente valorada y animada a alcanzar su potencial, se comprometerá con esa organización y sus valores fundamentales.


6. ¿Podría darnos su definición sobre liderazgo y describir su impacto en las organizaciones en una economía global?

Los líderes que tienen representatividad, personifican su posición y sus valores, conectan con la gente, son contundentes con compasión, y se mueven con gracia y equilibrio a través de transiciones difíciles son, hoy en día, un valor de cambio en el mundo de los negocios y la política. Vemos pocos de ellos, porque la manera en que se conceptualiza el liderazgo, no da una dimensión completa. En el mundo de hoy, la palabra “liderazgo” está frecuentemente conectada con el sentimiento de ego, donde los líderes están influenciados por sus propias negatividades y las influencias corruptas del mundo en el que operan. Para mí, el verdadero liderazgo emerge cuando nos consideramos ser instrumentos y servidores de la humanidad. Cuando tengo esta conciencia frente a mi, entonces llevaré a cabo cada acción con honestidad y el sentimiento de que tengo que hacer lo mejor posible para traer beneficio a otros. De hecho, habrá doble beneficio, yo haré lo que sea que traiga beneficio al ser y, haciendo eso, traeré beneficio a otros con un sentido de honestidad y altruismo. En estos tiempos, considero a Mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Madre Teresa y Dadi Janki como líderes que han llevado a cabo sus tareas con espíritu de entrega y devoción profunda.

Sus motivaciones fueron más allá de ganar dinero o ganar una posición y, como resultado, fueron capaces de interactuar con otros sin celos o animosidad. Liderar es bastante simple para ser visible y notable como el que es merecedor de la atención de otros, un líder que sigue una fuerte conciencia interna, principios y la verdad que está en el interior de todos nosotros. El verdadero legado de la espiritualidad y fortalecimiento es el liderazgo auténtico que se sostiene por la integridad y altos stándares morales. Liderar desde el frente ya no es suficiente. Lo que se necesita es liderar desde dentro: necesitamos dirigir y reconocer que el liderazgo efectivo se construye con fortaleza interior. Primeramente, necesitamos la fortaleza de la visión para ver y sacar lo mejor en otros. Segundo, necesitamos la fortaleza del ejemplo que inspira a los demás a la acción. Finalmente, necesitamos la fortaleza del autorespeto que nos permite hacernos más compasivos y, finalmente, más capaces de servir a la humanidad. Una vez tengamos tales líderes en su sitio en las organizaciones más destacadas, el impacto de la economía global será tan grande que veremos una redistribución de la riqueza y recursos para beneficiar a todos los individuos.


7. Como una mujer que creció en Londres, de familia tradicional asiática, nos imaginamos cuantas cosas y situaciones habrá tenido que afrontar debido a su cultura y género. ¿Cuál es el papel de la mujer en el mundo de hoy, hablando en general y en el campo de las empresas y organizaciones en particular?

A veces ha sido la autoridad masculina, a veces el ego o poder financiero y a veces el estatus educativo los que han causado obstáculos. A menudo la cuestión en las mentes de los otros es que, qué puede uno hacer si no tiene educación (en el sentido formal de la palabra). Trabajar con dignidad y respeto me ha permitido avanzar. El éxito se ha adquirido con el poder de los sentimientos verdaderos y la fe en Dios, en la tarea de Dios. La ventaja de este éxito es que es más fácil acercar a los otros a Dios a través del amor maternal. A las mujeres que estuvieron en una posición de sometimiento se les está dando ahora el coraje necesario para liderar.

En mi experiencia, parece que las mujeres tienen una tendencia natural hacia las cualidades de la honestidad, el amor y la compasión. Por ello, es fácil para las mujeres retornar a la dignidad original del ser y convertirse en líderes como un proceso natural de despertar.

De otro lado, los hombres tienen una tendencia hacia la conciencia de “Yo”. La sociedad es tal que ha animado el ego en los hombres hasta tal punto que es muy fácil para ellos dejar de lado las cualidades originales de la compasión y el amor. Para ambos, hombres y mujeres, los obstáculos que impiden el liderazgo están fundados en la atmósfera negativa que tienen que afrontar y todo lo que ello conlleva. Para vencer esto, se necesita poder espiritual, donde un carácter elevado emerja tan fuertemente que nadie pueda apuntar con el dedo de la culpa.


8. Para finalizar, ¿podría darnos un poderoso mensaje de esperanza?

Así como los seres humanos desarrollan la espiritualidad y son elevados al más alto estado de divinidad del ser, la relación entre ellos se llenará verdaderamente con dignidad, amor, respeto, honestidad, verdad y libertad y una habilidad de simplemente dar y compartir. Habrá la comunicación de una belleza total y verdad donde la cooperación y crecimiento sale del alma. Todo lo que implica es un cambio de visión. Es sólo a través del poder del silencio que me doy tiempo a mi mismo para parar, estar quieto, para reflexionar, para experimentar. Silencio es ese momento de calma total donde ni siquiera un murmullo o brisa se atreven a mover. Captura un segundo de silencio y habrás obtenido un tesoro para siempre. En silencio, estás consciente y alerta y es en este silencio que la energía de tus pensamientos puede llegar hacia arriba y hacia fuera para abrazar a otras almas. Es este cambio en la conciencia que traerá un cambio en el mundo para siempre.

"La globalización permite cambiar el mundo desde la raíz" (14-5-06)

Entrevista con Hernán Zin

La globalización es una herramienta que permite cambiar el mundo desde la raíz. Probablemente por primera vez, tenemos un recurso para llegar al individuo más débil; no aprovecharlo sería un modo lamentable de dejar pasar una oportunidad única. Venimos aquí para amar y compartir, es lo único que nos da paz. Un mercado que oprime a millones de seres humanos se vuelve contra ti.

Son palabras de Hernán Zin, autor de “La libertad del compromiso” (ed. Plaza y Janés), “Helado y patatas fritas” (Ed. Plaza y Janés) y “Un voluntario en Calcuta” (Ed. Temas de hoy), obras que activan el impulso genuino de ayudar a los demás, el instinto primordial de protección y defensa de los más débiles. Licenciado en Relaciones Internacionales, periodista y escritor, Zin tiene 34 años y la vitalidad de quien cree en lo que hace.

Aunque constata que nunca ha habido tanta diferencia entre ricos y pobres, y precisa que las 246 personas que más tienen acumulan tanta riqueza como la que está a disposición de 1.400 millones de seres humanos, “toda la gente de bien sueña con un cambio, desea sinceramente vivir una realidad más justa y equitativa” y entiende que se está produciendo una transformación, si bien aún no está en condiciones de ilustrarse en cifras.

En una entrevista con Fundación Ananta, Hernán Zin hace un llamamiento a la gente de empresa a poner en “bolsa de otros ideales”, especialmente si han comprendido que “la paz interior no tiene precio, porque indica que estás cumpliendo el fin último del ser humano: amar, compartir, dejar una impronta en el mundo no a través de la acumulación desmedida y la competencia, sino del amor y la generosidad”.

De familia de empresarios, Zin cree que este colectivo, si quiera podría ser el artífice del cambio que tanto necesita el mundo, “porque suele ser la gente mejor preparada: la que sabe gestionar y generar recursos”.

A su juicio, la globalización –cuyo comienzo sitúa en 1969 con la emisión televisiva mundial de la llegada del hombre a la luna, y su auge y esplendor a partir de 1989, con el Consenso de Washington y la caída del muro de Berlín- tras un primer boom económico que generó mucho entusiasmo en los años 90, ha demostrado en el siglo XXI que no está funcionando porque hasta ahora sólo ha dado flujo a la economía de mercado y al capital, y no a los valores humanos fundamentales. “Por puro pragmatismo, ese bienestar tiene que llegar a mucha más gente. Es importante en lo individual y en lo geoestratégico, porque un mercado que oprime a millones de seres humanos se vuelve contra ti”.

A su juicio, “vivimos momentos apasionantes. Por primera vez en la historia contamos con los recursos tecnológicos, científicos y financieros para asegurarnos de que no haya en el mundo una sola persona que pase hambre. Nuestro planeta parece haberse empequeñecido. Gracias a la revolución en los medios de comunicación y transporte, podemos decir que los seres humanos somos ya una gran familia. La globalización nos ofrece una oportunidad que no podemos dejar pasar”.

Zin entiende que recuperar ciertos valores espirituales podría ser la clave para hacer realidad este cambio; comprender que o material, por su carácter ilusorio y efímero, no puede ser un fin en sí mismo. “Lo importante en la vida pasa por dar y compartir; sólo cuando te animas a dar es cuando recibes. No se trata de una cuestión de generosidad y altruismo, sino de un egoísmo inteligente que nos conviene a todos, frente a otro más infantil y primario que parece primar”, Indica.

“En lo político, lo económico y lo humano, tanta desigualdad como la que ahora hay, resulta contraproducente, y tanto los ricos como los pobres estamos pagando sus consecuencias”, asevera Zin.

Al respecto, Zin añade que “la historia no ha terminado como pretendió Francis Fukuyama cuando en 1989 habló del fin de los enfrentamientos ideológicos, sino que parece haberse potenciado, ya que cada día tenemos la impresión de estar viviendo momentos decisivos, históricos”, por lo que hace un llamamiento a “ser conscientes de que cada paso que damos es fundamental”. “Si no tomamos medidas para hacer de este mundo un lugar más justo y seguro, se nos volverá en nuestra contra. En buena medida ya lo vemos con el terrorismo, con la inmigración, y la multitud de conflictos armados que hay. Una tercera parte de la humanidad está en guerra. También en el plano individual, se ven enormes niveles de frustración, depresión y ansiedad en Occidente”.

Zin fundó hace años la ONG Acción por la Infancia, con la que creó una docena de hogares y centros de formación para niños pobres, y cree que tiene mucho mérito quien “deja todo y se va”, pero opina que el reto, el gran desafío, es transformar el mundo “desde donde esté cada uno”, incluso “desde el individualismo en el que estamos todos, dándole la vuelta, positivizándolo”. Además de escribir en periódicos como La Voz de Galicia y El Mundo, Zin dirige documentales para televisión y campañas de educación, siempre en línea con sus inquietudes.

Además, tiene una página en la red: www.hernanzin.blogspot.com, dedicada a “dar voz a los marginados, los excluidos, los que se encuentran en el último peldaño de la escala social mundial, y a todos los que luchan por ayudarlos”, según reza la presentación de la propia web, y es el responsable del calendario solidario, dedicado este año a la mujer africana y el año que viene al desarme.

Zin, que ha vivido en India y en China, y que viaja constantemente a países desfavorecidos, cree que acercarse al que sufre “da sentido a tu propia vida” y asegura que los niños del tercer mundo “tienen brillo en los ojos”, mientras que los hijos del consumismo “están frustrados, no son felices”.

“Acercarnos a los que sufren, sobre todo es un buen negocio para nosotros. Los más desfavorecidos no olvidan ni un instante qué es lo importante”, asegura. “Y esto es fundamental para los ciudadanos de los países ricos, que entre tantos mensajes publicitarios y tantas prisas, confundimos siempre lo accesorio con lo esencial. Por eso nos frustramos y tenemos la sensación de que no estamos haciendo las cosas bien, aunque gozamos de niveles de vida altísimos y somos unos privilegiados”.

Aunque se autodefine como “ateo” en la medida en que rechaza “la capitalización de Dios y la manipulación de las religiones”, asegura que estamos en esta vida “de visita” y está convencido de que tener presente la muerte y asumir nuestra provisionalidad, nos ayuda a vivir con mayor claridad de ideas: en el último momento, ves que “lo importante es lo que hayas dado, lo que hayas amado, la solidaridad…”. En igual sentido, asegura que “si tienes insomnio, agitación o ansiedad es porque no das lo suficiente”.

Además de recomendar a la gente a que “se anime a dar, a ser el primero en dar porque la recompensa es enorme aunque sea difícil al principio”, aconseja también buscar momentos diarios “para estar solo, para mirar para adentro” para tratar de “no dejarse arrastrar por la corriente y buscar la paz interior”, y se muestra convencido de que con eso “se evitarían muchísimos problemas psicológicos”.

“Lo importante –dice Zin- es vivir hoy, estar presente ahora; no ayer ni mañana”. Cree que casi siempre “estamos ausentes” y con la “prepotencia” de pensar que estamos “organizando el mañana”, como si eso fuera posible, y apunta que “volver al presente, vivir el momento, el día a día, baja el nivel de ansiedad y nos permite disfrutar de los pequeños gestos y regalos de la vida que, en el fondo, son los más importantes”.

En la misma línea entiende que “es muy sano y muy sabio ir ligero de equipaje” porque eso “da la capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas”. Afirma que en Occidente “nos hemos vuelto muy vulgares y nos perdemos la poesía de la vida, porque necesitamos grandes manifestaciones para emocionarnos”, lo que no ocurre en los países pobres a los que viaja periódicamente.

Según su tesis, “nosotros les damos la ciencia, los recursos financieros, y ellos, que sí saben ser felices con poco, que no han perdido la sabiduría de lo cotidiano, nos pueden ayudar a recuperar todo lo que perdimos en pos de un desarrollo tan extraordinario como el que tenemos en los países ricos”. “Por eso abogo por el encuentro que la globalización propicia, ya que tanto ellos como nosotros tenemos mucho que ganar si nos acercamos, nos escuchamos y trabajamos juntos para terminar con la injusticia social.

A su juicio, los niños son “muy permeables” y en Occidente constituyen “el reflejo más claro del impacto negativo” que tiene nuestro modo de vida; “se les ve frustrados”, así que es nuestra tarea “abrirles a otras realidades, a otros tiempos”; “necesitan que les demos la posibilidad de otro tipo de mensajes”.

Con 18 años, Zin comprendió que su vida sólo podía tener un sentido cuando leyó un libro de filosofía oriental de su bisabuela –Julia Sanz, una española que emigró a Argentina, “una mujer superculta que en los años veinte hacía yoga y meditación”-. En él se catalogaba a los hombres en función del grado de empatía que desarrollaran hacia los demás. A él le marcó para siempre. El hombre-piedra, sólo empatiza consigo mismo; el hombre-vegetal, con su pareja; el hombre-animal, con su familia; el hombre-hombre, con la sociedad; y el hombre-Dios empatiza con todos los seres sin excepción.

Ahora, pese a los nefastos indicadores, Zin reconoce “un momento de cambio” y cree que quien se mete “en esto” es porque ve que “puede prevalecer ese Dios del ser humano”, pero entiende que él sólo puede “hacer las cosas lo mejor posible, ser mejor persona cada día” sin “esperar nada de los demás” aunque está convencido de que toda la “gente de bien” sueña con un mundo en cooperación, porque es en el que “todos ganamos”, frente al de la competencia, en el que “perdemos todos”. En el fondo, se trata de “egoístas inteligentes” que saben que ayudar a los demás trae mucha paz, como un día le enseñó el filósofo Fernando Savater.

Para Zin, es importantísimo incidir en mensajes de espiritualidad. Es una dirección que “reconforta” porque al año recibimos “seis millones de anuncios publicitarios en la dirección del egoísmo, el consumismo”. Piensa que en España hay aún “mucha gente muy deslumbrada” con los bienes materiales, aunque afortunadamente, también hay mucha otra que se ha dado cuenta de que el materialismo es “una carrera absurda” que confunde el fin con los medios.

Con respecto a las ONG, Zin destaca el trabajo de las pequeñas organizaciones porque cuanto más cerca estás del poder, más tienes que ceder y, aunque es importante que existan grandes organizaciones y valora su labor, “las pequeños son más puras porque no tienen que hacer concesiones”. “Cuando se instrumenta el cambio desde el poder, se genera pasividad, pero cuando es desde abajo, el poder real aumenta”, por eso “hay que generar una ola de autoestima y apostar por las pequeñas iniciativas”.

Probablemente, desde esa confianza en “lo pequeño” y desde su oposición a un mundo “cada vez más virtual”, escribe sus libros y crea los mensajes de su agencia de comunicación: “cuento historias de personas. Una narración en primera persona tiene más fuerza que las grandes cifras”, en el fondo porque “cuando te acercas a otro ser humano te acercas más a ti”.

“Si todos los miembros de esta familia global, nos ponemos, donde nos haya tocado esta, a trabajar en pos de una realidad más justa, el mundo no va a hacer otra cosa que cambiar, y ser finalmente ese lugar en paz que tanto anhelamos”.

Lola Bastos
La Redacción
Fundación Ananta


SUS LIBROS

La libertad del compromiso. Cambiar tu vida para cambiar el mundo
Cuenta en siete capítulos el testimonio de otras tantas personas que abandonaron su vida confortable en occidente para ayudar a los demás, a los más pobres, al margen de las grandes organizaciones. Ahora son más felices.
En un último capítulo ofrece entrevistas que mantuvo con gente que ha marcado su trayectoria, entre ellos, Ramiro Calle, Dominique Lapierre, y Fernando Savater, entre otros.

Helado y patatas fritas
Promotor de una campaña internacional contra los pederastas y de ayuda a las víctimas, este libro es el resultado de una investigación sobre el turismo sexual en Camboya, adonde acuden europeos para llevar a cabo sus fantasías con niños de cuatro y cinco años.

Un voluntario en Calcuta
Tras varios años recorriendo el mundo como periodista, Hernán Zin llegó a Calcuta para entrevistar a la Madre Teresa. Su vida cambió. Dejó el periodismo y comenzó a trabajar junto a los más pobres entre los pobres. “Un voluntario en Calcuta” recoge un conjunto de retratos, historias y reflexiones de los tres años que Zin pasó en la Ciudad de la Alegría.
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