Fundación Ananta

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Reencarnación y karma en las enseñanzas de Jesús

Nos parece importante hablar de la ley del renacimiento (reencarnación) y de la ley del karma (causa-efecto). Adjuntamos un capítulo del Evangelio Acuario de Jesús el Cristo en el que Jesús, a partir del sutra 43, habla sobra la ley de la causa y efecto y establece la relación entre ambos en un espacio temporal que abarca muchas vidas. Este “Evangelio Acuario de Jesús el Cristo”, escrito por Downing Levi a principios del siglo XX, es uno de los considerados apócrifos. En Wikipedia hay buena información al respecto. Circulan varias ediciones en castellano. En particular la de la Editorial ...

Pensamientos de junio: mi consultorio es la Tierra

"Pero no hay que esperar a ser un médico para ser un sanador. El sanador es cualquier hombre o mujer que sea capaz de convertirse en un canal inteligente del amor. Para él la oportunidad de sanar ocurre siempre, su consultorio es la Tierra. Sus pacientes, flores, pájaros, niños, santos o ladrones, todos los que necesitan la energía del amor”. Jorge Carvajal, “Por los caminos de la bioenergética. Un arte de curar” (1995) p. 145. Editorial Luciérnaga, 2006. Imagen: amanecer en Badalona, 8 febrero 2016 (cortesía de Carmen Torres)

Ganadores de los IV Premios Solidarios Fundación Ananta Fundación Alberto Contador

Queridos amigos de Ananta, Con mucho gusto informamos del fallo de los IV Premios Solidarios Fundación Ananta Fundación Alberto Contador, que tuvo lugar el pasado sábado 23 de septiembre.  El Jurado, formado por 12 personas, debatió sobre las 10 candidaturas de la categoría nacional y las 16 de la categoría internacional.  Los tres premiados de la categoría internacional son: Primer Premio: 5.000€ Asociación Museke (Cádiz) Comedor para menores en Rwanda    Segundo Premio: 3.750€ Fundación Dr. Clavel (Barcelona) Consolidación Unidad Neurocirugía Hospital Adama en Etio...

Naamah Kelman: “Buscamos en Dios la fuerza, la sabiduría y el coraje para cambiar el mundo” (16-6-06)

Entrevista con Antonio Briceño (14-6-06)

Vivo testimonio de “amor en acción”

Cuando le preguntamos por su trayectoria de vida, nos espeta una respuesta ya ensayada: “romántico, soñador, servidor”. Sólo al final de una larga conversación logro arrancarle su “curriculum” de presidente del Club Rotary de Caracas y promotor de la Fundación “Amor en Acción” y de la “World Future Society” (“Sociedad mundial del futuro”). En su vida ha tenido tiempo para dar clases en la Universidad, para dirigir la “Sociedad bolivariana” y para ser condecorado por órdenes místicas. De todo ello le echa la culpa a su tío, uno de los padres de la nación del Orinoco, que le inyectó ese virus por la “cosa pública”, ese empeño por hacer realidad los sueños colectivos.


En la revuelta geografía venezolana se halla a mitad de camino entre el templo de meditación, la leprosería y la trinchera política. No le obligamos a optar porque la nación se hallaba en pleno y crítico alumbramiento, porque le hubiéramos colocado en un gratuito compromiso. Insiste en aquello de ser “factor de bien para la humanidad”. “Lo demás son pendejadas” remata con fuerza este hombre de empresa que maltrata con un ritmo de vida galopante su corazón debilitado.

El tamaño de su figura, de sus palabras, de su discurso, la fuerza de su fe nos colocan ante una de esas personas claves en las que se refugian las gentes, una de esas rocas firmes donde varan las mareas humanas, rocas que se manifiestan imprescindibles cuando los mares se encabritan. Precisamente el océano de Venezuela anda especialmente revuelto, ensanchando a fuerza de algarabía y cacerolas su horizonte cercenado.

El lo debe de saber y por ello cumple con su misión. Sus dos “celulares” (“móviles” para los venezolanos) no reposan junto al magnetófono. Continuamente lo detienen en “pause”. La nación vive instantes trascendentales y él no para de atender a gente que le facilita información, que le pide orientación y ayuda.

Quizá “calentado” por el clima que nos circunda, no oculta su beligerancia contra la “espiritualidad de salón”. Antonio no es sólo verbo amable. Una vez ha revelado su “yo más cordial”, sabe poner también en sus elocuentes labios palabras más ácidas. Este hombre de paz, termina destapando su artillería a la hora de denunciar una espiritualidad ausente del mundo, en el momento de criticar unos meditadores que van marcando distancia con el sufrimiento humano… Este hombre de negocios, pero a la vez de firme compromiso humano y social, no concibe una vivencia de Dios, a la vez alejada de las llagas de los más desfavorecidos.

¿Qué papel se adjudica Antonio Briceño en su escenario?

Mi “roll” particular es levantarme todos los días y, después de darle gracias a Dios por el milagro de la vida, es hacer algo que eleve la conciencia del venezolano. Pido cada mañana ser algo positivo para el país y el mundo entero. A la noche he de acostarme tranquilo habiendo dado respuesta a esa inquietud matutina de haber sido factor de bien.

Percibo un Antonio muy optimista ante las trasformaciones planearias que están aconteciendo…

El hombre va dejando poco a poco a un lado todo aquello que no le permite mejorarse y trascenderse. Somos cada día más los que vamos abandonando los condicionamientos y medios que no nos permiten salir adelante como seres maduros. Los cambios de individuo en individuo se van concretando ya en trasformaciones colectivas.

Hombre optimista y a la vez de gran fe…

Si el ser humano no tuviera encendida la llama de su amor interno, simplemente no existiría. Esa llama es la presencia divina en cada uno de nosotros.

Su testimonio de vida representa una síntesis poco habitual de devoción y militancia…

No se puede ser impasible y devoto de Dios a la vez. No se puede ser cobarde y espiritual a un mismo tiempo. Quienes dicen que no quieren participar en cuestiones públicas pues están dedicados a la meditación, quienes viven con temor la implicación social, quienes rehuyen comprometerse en el continuo aquí y ahora, no son verdaderos espirituales.
El espiritual es el que le ha dicho no al miedo, no a la cobardía y se dedica en su acción cotidiana a ser ejemplo y testimonio de virtudes y valores eternos. La intensa vivencia espiritual conlleva una activa participación en los diferentes ámbitos de la vida: laboral, ciudadano, familiar, humano en general…


¿Encuentran eco sus llamamientos humanitarios?

Más bien poco. Cuando convocamos a sesiones de meditación tenemos una asistencia muy masiva, sin embargo llamamos a ese mismo grupo a compartir una tarde con los enfermos de lepra que están tan necesitados de cariño y compañía y la respuesta de muchos es que no tienen tiempo.
El tiempo se dilata a voluntad. Hay ratos para meditar, para orar…, pero hemos de buscar también tiempo para poder dar la mano al niño, para poder ayudar al necesitado, para generar a través de nuestras acciones una sociedad más justa, más participativa, más acorde en definitiva con los ideales espirituales que albergamos.

Su propuesta vital es cuanto menos exigente…

Los que tratamos de transitar el camino espiritual sabemos que hemos de deshacernos de todo lo que nos condiciona para hacer el Cielo en la Tierra, tal como nos lo pidió el Maestro Jesús. Nosotros somos los que hemos de generar el reino de Dios, primero en nuestro corazón y después en nuestro rededor.
Hemos de trabajar por una nueva conciencia, en la búsqueda de la mayor perfección posible, incrementar la Presencia Divina consciente en nosotros. Dios no quiere que nosotros Le sigamos como borregos. El quiere que trabajemos conscientemente para la irradiación de la Presencia Divina en todo.
No importa lo que diga la familia, la sociedad, la gente que nos rodea… , lo que importa es lo que dice nuestra conciencia, pues ella es la manifestación de Dios en cada uno de nosotros. Para oír esa voz interna es necesario practicar el silencio y la introspección. La conciencia no se va a equivocar. Puede que en algunos momentos concuerde con la razón. Sin embargo ante la disyuntiva de la conciencia y la razón, no puede haber dudas: hemos de optar por la primera.

¿Cambio personal ó cambio colectivo?

No creo en el cambio colectivo repentino. Este sólo es el resultado de las trasformaciones personales. Los 144.000 elegidos de la Biblia son aquellos seres que simplemente entran en un estado de conciencia superior. Cuando ello realmente ocurra eso generará una serie de cambios en cadena.

¿Prima por lo tanto la evolución interna?

La masa crítica que ha operado cambios en su interior es la que provoca cambios sociales Estamos en un proceso de aceleración de la historia. No hemos de olvidar que en este intenso tránsito en el que nos hallamos inmersos, gozamos de la ayuda superior.
Vivimos un momento especialmente fértil. Las verdades siempre han estado dentro de nosotros aguardando el momento de aflorar. Las verdades que escuchamos fuera simplemente hacen resonancia con la verdad que nosotros ya llevamos dentro.

¿Qués es “Amor en Acción”?

Fundación “Amor en acción” es el amor puesto a circular entre los sectores más desfavorecidos. Se trata de un lema de la Madre Teresa que tratamos de poner en práctica. “Amor en Acción” pretende ser un factor de bien para los niños abandonados y los enfermos de lepra y SIDA.
Tratamos de sacar al amor de la mera palabra y llevarlo a la acción. Entendemos que ahí radica el cambio auténtico. Si no llevamos el amor a la práctica, éste se queda en mero discurso y no cobra sentido alguno. El amor encarnado se convierte en auténtica manifestación de lo puro y lo divino. “Amor en acción” es unidad con todo, expresión de Dios; es en definitiva pauta de vida, pues hemos de tratar de poner amor en cada uno de los actos en que nos involucramos.


La Redacción

Esbozando rumbos

La preocupación social de Antonio Briceño le llevó a crear “World Future Society”. Se trata de una sociedad sin ánimo de lucro cuyo mayor cometido es explorar posibles escenarios futuros de los humanos. Se dedican a la prospectiva social y económica, “a esbozar rumbos para dirigir hacia ellos los proyectos colectivos”. Parten del principio de que el mañana depende absolutamente de lo que sembremos en el presente y animan a salir del pensamiento de inmediatez que impide una visión a más largo plazo.
W. F. S. trata de rebajar el grado de incertidumbre en el que actualmente se desenvuelve el ser humano. “No tenemos hacia dónde realmente ir, nos comparte su fundador. Ya no creemos ni en el capitalismo, ni en el comunismo, creemos en un orden justo y más acorde con los nuevos tiempos, sin embargo no sabemos cuál es ese nuevo orden. Se trata de darle un sentido estimulante a esa incertidumbre. Creemos en algo que aún no sabemos lo que qué es. Nos hallamos por lo tanto en la más grande y apasionante encrucijada de todos los tiempos.”.
En su discurso no faltan alusiones al 11 S : “Doscientos ochenta millones de americanos se sentían muy seguros en el marco de sus fronteras, gastaban miles de millones de dólares en seguridad… Ahora una gran incertidumbre gravita también sobre ellos.”

Arrache: la empresa ha de colaborar con nuestro espíritu en evolución (12-06-06)

Laura Arrache, psicoterapeuta transpersonal e investigadora de la sanación por arquetipos, detecta en sus pacientes la necesidad de encontrar su “misión de servicio” para dar sentido a su vida, y aconseja concebir la empresa como un instrumento “de lo que somos en esencia: un espíritu en evolución”.


En una entrevista con Fundación Ananta, esta empresaria dedicada a “sanadora” explica que recibe en su consulta a muchos ejecutivos y directivos cuyo único problema es falta de “sentido” en su vida, cuestión que, según ella, se debe a que “verdaderamente hay un cambio real en la conciencia de la humanidad” y cada vez necesitamos “más valores profundos y trascendentes” en nuestra vida.

Como directora de comunicación de un inmenso holding, puesto que abandonó hace ocho años, fue testigo de cómo se “quintuplicaron” en cinco años los beneficios en un conjunto de empresas cuyas trabajadoras recibieron unos cursos de autoestima basados en el conocimiento de “valores profundos, como el amor y la fe”.

Al respecto, la presidenta de la Asociación Española de Sanadores Espirituales (AESE) durante los últimos tres años explica que la palabra “autoestima” es demasiado abstracta y destaca la importancia de conectar “con la parte amorosa de ti mismo: cuando te amas a ti mismo y a los demás cambia la perspectiva de tu vida”, asegura.

Con esa actitud, es más fácil ver que “todos somos una misma cosa; que nosotros pertenecemos al todo y a la vez somos el todo; y cuando tenemos esa conciencia sabemos que lo que le hago a un compañero de trabajo o a la empresa, me lo estoy haciendo a mí mismo”. “Ése es un concepto altamente rentable”, que hace además que “el inconsciente colectivo de la humanidad se vaya modificando”.

Laura Arrache apoya la evolución de estos valores “desde lo cotidiano” y defiende, en lugar de tomar “la gran decisión de cambiar”, tener el propósito de ir modificando tu vida desde los pequeños detalles, tanto en el entorno familiar como laboral. Según indica, los pequeños logros traen consigo “logros universales”, generados por emanaciones positivas y afinidades.

Insiste sobre todo en la necesidad de concebir la empresa como colaboradora de nuestros procesos de vida, tanto por parte del empresario como de los trabajadores, y subraya la necesidad de revisar los patrones de autoridad, que en ocasiones hacen ver al “jefe como un adversario” en función de pautas familiares que no benefician al buen funcionamiento de la entidad.

Según Laura Arrache, es importante además re-gestionar el tiempo, y tomar conciencia de que “hemos entrado en un espacio-tiempo muy acelerado” que impide mantener los ritmos previstos, lo que en su opinión genera un estrés que puede retroalimentarse, en la medida en que repercute en el centro de trabajo y empeora aún más la situación.

También subraya la necesidad de “compartir y no competir”, y de fomentar el concepto de “yo gano y tú ganas”, y asegura que un gestor que se maneje en los términos de “yo gano y tú pierdes”, su empresa “nunca va a funcionar porque está transgrediendo una ley universal: la del equilibrio”.

A su juicio, una empresa es un entramado de conciencias unidas en un momento determinado para cumplir una función lo mejor que puedan. Y nuestra conciencia se está expandiendo, está avanzando hacia un estadio superior…hacia el homo amans, hacia un ser capaz de transformar cualquier realidad con el amor. Cuando uno descubre el amor incondicional, se desatan factores transcendentes en la vida, con consecuencias visibles también en lo material.

Para ilustrar esto, menciona el ejemplo de un paciente suyo, geofísico, dedicado ahora a gestionar patrimonios personales y de empresas, que ha descubierto la parte trascendente de sí mismo después de comprobar que el conocimiento científico es absolutamente limitado y que el conocimiento divino es infinito y siempre se está expandiendo. Ese descubrimiento le ha hecho tener una situación de crisis, de cambio de valores, pero una vez superado ha encontrado el lugar que se adecúa a su ser y que le hace estar mejor en todos los niveles.

En este punto, Laura Arrache alerta contra el “miedo a traspasar, a proponer ideas nuevas, ideas de una transformación profunda”, y emplaza a los empresarios a abrirse a propuestas innovadoras de los trabajadores, y a fomentar el cambio, el avance y la libertad, porque es la manera de que realmente todo fluya y avance.

En la misma medida, asegura, que cuando los trabajadores se sienten valorados en términos cualitativos y cuantitativos –no sólo en la calidad de trato y de cariño, sino también a nivel económico- “la productividad se dispara”. “Somos seres únicos” y “cada trabajador dentro de la empresa es también único, imprescindible”

Laura Arrache entiende que “todos los patrones tradicionales de estrategias comerciales y empresariales se están quedando caducos y se necesitan nuevos modelos de actuación, que han de ser acordes con la evolución, y asegura que ha “llegado a pensar que hay factores ajenos a nuestra propia conciencia que están impulsando que las personas activen la necesidad de ser conscientes de sí mismos y de su entorno”.

Para argumentar su tesis, se basa en las expresiones de sus pacientes, muchos de los cuales admiten que “lo tienen todo” pero no tienen alegría y les falta algo que no saben identificar. Según ella, muy frecuentemente lo que tienen es una necesidad de ayuda a los demás, lo que atribuye a que “se está activando un valor importantísimo que es la misión de servicio”. Ese es el motivo también, a su juicio, de que surjan tantos movimientos de ayuda altruista entre el colectivo de empresarios.

Arrache lamenta que “muchas veces pensamos en dar servicio cuando nos sobra” y recomienda ofrecer “una pequeña parte de lo que tengo para que otro esté mejor; no porque me sobra, sino porque tengo la conciencia de compartir”.

A los empresarios, en quienes ve un papel importantísimo para este proceso evolutivo, Laura Arrache les recomienda estar consigo mismos durante veinte minutos dos veces al día. “Lo conocemos como meditación –indica- , pero no es necesario tener práctica, sino hacer unas respiraciones relajantes y pedir “a voluntad” conexión con el Universo”.

Explica sobre ello que lo ideal sería “vivir conectados” porque cuando uno está en ese estado, “los impactos de emoción por toma de decisiones o por cualquier aspecto externo, se diluyen y entras en contacto con tu Ser, que tiene en esencia una parte divina profunda, donde se activan valores intuitivos trascendentes y puedes decidir mejor; siempre acertaras”. “Incluso, como dicen los tibetanos, te da empowering”.

Otro consejo que aporta Arrache a los empresarios a la hora de tomar grandes decisiones, es que tengan en cuenta cinco niveles de realidad: económico-material, físico-salud, mental, social y espiritual-conciencial. Si observan todos esos los niveles, no se pueden equivocar.

Convencida de la existencia de un Plan Divino, apunta que constantemente nos está conduciendo y dando pistas, pero subraya que existe un respeto escrupuloso hacia nuestra libertad a la hora de tomar decisiones, así que “nosotros tenemos que elegir acciones positivas de avance, de conciencia, para que juntos consigamos retomar las riendas de la evolución de este planeta”. Dentro de este Plan, “no hay elegidos. Yo me elijo a voluntad, porque yo quiero, para colaborar, con mi intención, en los procesos de este planeta”.


Con el lenguaje que mejor puede comprenderse en cada caso, Laura Arrache, que desliga la espiritualidad de la religiosidad, siempre habla en la consulta “de nuestro origen divino” y, con independencia de que el paciente se haya declarado ateo, ella le pide que se mantenga “abierto a la posibilidad de que exista algo que le permita estar mejor”, y a que ponga la intención en ese sentido.

Insiste también en la importancia de destacar en los círculos empresariales el poder de la intención. Cuando uno está conectado a la mejor intención, a la intención divina, ella trabaja a través de ti, en la dirección positiva, aunque tú no quieras y por encima de que tengas “un ego tremendo”. “Todos lo podemos conseguir, no necesitamos hacer diez mil cursos, ni meditar mil horas… no, sólo con pequeñas cosas del día a día, de cambio personal, ocurre”.

Dentro de este Plan Divino, destaca el papel de los niños, algunos muy especiales, nacidos a partir de 1995, que tienen integrados valores de una conciencia más abierta, como amor, solidaridad, fe… y que tienen un conocimiento innato de la energía… gracias a un nuevo “código genético sutil”.

A su juicio, son niños ejecutores del Plan Divino, y vienen a “mover estructuras” dentro del círculo en el que se desenvuelven; tienen una vibración que va modificando patrones de pensamiento y de actuación; vienen presionando para que nos actualicemos respecto a la conciencia, potenciando ese plan para la evolución, para no cargarnos este planeta, para que nos tratemos mejor… Son hipersensibles, tienen otra perspectiva del espacio-tiempo y son más humanitarios y más colaboradores.

Alerta en igual sentido sobre el gran desfase que se está produciendo entre las pedagogías, de las que muy pocas tienen en cuenta las pautas evolutivas, lo que se traduce en fracaso escolar, agresividad y problemas de concentración. Al respecto menciona la pedagogía de Rudolph Steiner -las escuelas Waldorf- y la del sistema Montesori.

En México, su país natal, recuerda que el holding para el que trabajó creó el colegio “Educare, Escuela para el éxito”, adaptada a los nuevos paradigmas y donde los niños aprenden a valorarse, a hacer relajación y a trabajar con colores, entre otras prácticas innovadoras. Las instalaciones, en un bosque, están distribuidas en cabañas que fueron construidas con material de reciclaje. Tienen además una fundación que se llama “Por los niños del planeta”.

Como profesional de la salud, esta “sanadora” lamenta que las medicinas ajenas a la línea oficial se consideren “alternativas” porque cree que “todo es complementario”, y está convencida de que, en la medida en que avance la conciencia, aparecerán nuevas terapias junto al resto de los procesos previstos en el Plan Divino.

De hecho, resalta, hay muchos hospitales de la red pública en Inglaterra, Francia o Alemania que están incorporando terapias complementarias como osteopatía, homeopatía, acupuntura e incluso sanación espiritual. “Creo que la resistencia –apunta- viene de esa parte de la autosuficiencia científica tan limitadora”.

Como novedad última al respecto, destaca los laboratorios que están investigando fármacos de “medicina biológica”, a los que tratan con sonidos y colores, entre otras variables para “dinamizarlos” y potenciar su efecto.

Dalai Lama "No hay que cambiar de religión sino crecer en amor" (12-6-06)

Estará en Barcelona los próximos 25 y 26 de Julio


El Dalai Lama considera “no tiene sentido decir que una religión es mejor que otra” y asegura que el mundo necesita una espiritualidad laica, no
religiosa sino basada en valores como el amor y la compasión.






Este premio Nobel de la Paz, que entiende que "la guerra es un concepto caduco porque todos somos interdependientes y, por tanto, todos somos partes del enemigo", comenta así su parecer sobre la ética, la espiritualidad y la
¿Por qué sugiere no cambiar de religión, está advirtiendo sobre algún riesgo?
- He visto a algunos amigos que se convirtieron del cristianismo al budismo y que en el momento de la muerte tenían un estado mental de confusión. En términos generales, no estoy a favor de la conversión; cada tradición tiene su
método peculiar y único. Lo que realmente necesitamos es una ética secular, una espiritualidad religión: laica, no religiosa.

- ¿Cómo sería?
– Una ética secular que no rechace las religiones, sino que esté sustentada en las cualidades innatas del ser humano.
No es necesario ser religioso para ser una persona moralmente ética. El amor y la compasión, por ejemplo, no tienen por qué estar relacionados con una religión. La idea es que podamos vivir en armonía y convivir sin problemas.

- En cambio, hoy se exacerba el individualismo. En este contexto, ¿cómo puede un padre asegurar la felicidad de su hijo?
– ¡Es que ése es el trabajo de padre, es lo que un padre tendría que hacer! Si el padre es muy individualista, el hijo también lo será y los dos serán infelices. Si el padre se preocupa por el bienestar de su hijo, ambos serán felices, porque se rompe el individualismo y el hijo responderá de la misma manera. Si se extiende este razonamiento –la preocupación por el bienestar de los demás – hacia todo el sistema social, toda la comunidad puede ser feliz.
En las sociedades feudales, donde un señor sometía a sus súbditos, se vivió un extremo que es la esclavitud. Poco a poco las sociedades fueron volviéndose cada vez más democráticas hasta que se desarrolló demasiado el individualismo. Y esto es el otro extremo. La solución está en un camino medio que use la libertad que se desarrolló con el individualismo. Se debe lograr, a través de la educación, que cada persona tenga una autodisciplina en la que
incluya el bienestar de los demás.

- ¿Ve indicios del retorno desde ese individualismo extremo?
– Mucha gente se da cuenta de que en esta sociedad individualista algo anda mal, pero hay confusión en cuanto a cómo cambiar este patrón. En el pasado, cuando había más fervor religioso, la persona tenía la alternativa de volcarse a la religión, pero hoy eso ya no es muy atractivo y la gente no encuentra un camino de por dónde salir. Creo que hay que hacer más investigación sobre cómo reeducar. En este sentido los medios de comunicación, al mostrar que no todo está bien, tienen un rol importante para provocar esta concienciación en la población.


– Usted es un hombre alegre, ¿cuál es la fuente de la alegría y cómo no perderla?
– Depende en gran medida de nuestra actitud, y ésta es algo que se puede entrenar pero surge más que nada por convicción. Una actitud compasiva incrementa la alegría, pero también tiene que ver con el sufrimiento. Si se sabe que la condición humana está marcada por el sufrimiento, se tiene una respuesta más liviana cuando éste aparece, y cuando hay una experiencia de felicidad tampoco se conmueve mucho porque se sabe que va a cambiar.

– Si la base de la vida es el sufrimiento, ¿es posible la felicidad?
– Estamos hablando de una felicidad permanente y eterna; para alcanzarla tenemos que liberarnos de esta condición de sufrimiento y siempre hay una posibilidad de superar esa condición.

– ¿Cómo define la compasión?
– Lo que define la compasión es que no sea parcial, sino que esté dirigida a todos los seres, para que todos tengan la felicidad que buscan. Habitualmente entendemos la compasión como algo que sentimos por los que están cerca nuestro, y esto no es compasión sino más bien una forma de deseo y apego. Esta compasión imparcial no surge naturalmente, sino que requiere un entrenamiento en el cual la inclusión de la inteligencia y la sabiduría son
esenciales y necesitan razonamientos para desarrollarla.

– ¿Qué tipo de razonamientos?
– Un razonamiento que sirve de entrenamiento es considerar, por ejemplo, que todos los seres, al igual que yo, quieren ser felices y no quieren sufrir. Otro es considerar que todos han sido mis madres en algún momento y como tales me demostraron bondad y amor y por eso debo tratar a todos con ese mismo amor. Además, la ciencia está descubriendo que es bueno para el cerebro tener actitudes compasivas. Esto también se ve usando el sentido común. Es fácil ver que el odio, el rencor y la malicia perjudican nuestro estado de ánimo y nuestra salud.

– ¿Cuál es su aspiración actual con respecto al Tíbet
– Nuestra propuesta no es independizarnos de China; lo que pedimos es una autonomía significativa, una forma de autogobernarnos. Y esto no va en contra de lo que dice la Constitución china.

Silvina Premat

Ramiro Calle: el estado de bienestar es estar en calma y abierto al amor (30-5-06)

Después de cuarenta años impartiendo clases de yoga y de haber escrito más de un centenar de libros, Ramiro Calle, un mito de la espiritualidad oriental en España, está en condiciones de decir que el único estado de bienestar posible es “una mente en calma y una apertura amorosa genuina”.

Con una presencia amigable y pacífica, el decano de los yoguis españoles transmite, a través del brillo de sus ojos y de su expresión de alegría casi burlona, la amorosa sabiduría de los maestros de las fábulas a las que recurre para argumentar sus tesis.

La necesidad de buscar el sosiego interior como única vía para el verdadero contento en este mundo convulso y “basado en subvalores”, centra su discurso en esta entrevista con Fundación Ananta, en la que insiste también en que somos “nuestros peores enemigos” porque no nos cuidamos y nos dejamos llevar por el sufrimiento que generan el ego y sus apegos.

Con una coherencia sin fisuras, Ramiro Calle asegura que “si volviera el ser humano de hace dos mil años, se quedaría espantado de lo que hemos avanzado en técnica sin haber mejorado nada en nuestra calidad de vida psíquica”, y sentencia que “lograr metas externas no basta para la dicha verdadera”.

“Como dijo el maestro: para cambiar el mundo se necesita tener la mente en calma y el corazón tierno”. “Para eso practicamos la meditación”, asegura, y destaca como fuentes de la dicha verdadera que en definitiva perseguimos, el contacto con la naturaleza, la creación artística, las actividades que potencian nuestra capacidad espiritual y el servicio a los demás.

Fundación Ananta: Se habla del estado de bienestar…

Ramiro Calle: Estamos en una sociedad convulsa, peligrosa, basada en subvalores. Varios millones de españoles padecen ansiedad en mayor o menor grado, otros tantos sufren melancolía o depresión; varios millones tienen que recurrir constantemente a terapias, oficiales o alternativas, por toda suerte de trastornos psicosomáticos, insomnio, gastritis…Y cientos de miles tienen que darse de baja en el trabajo por estrés, depresión, angustia o crisis pánicas de ansiedad.

Es una auténtica paradoja hablar de un estado del bienestar. Me pregunto qué tipo de bienestar es estar psíquicamente agitados, llenos de bloqueos, de autodefensas narcisistas; donde no hay una genuina afectividad, cordialidad y apertura amorosa, sino reacciones hostiles y agresivas. Si eso es el estado del bienestar, indudablemente nuestra cota era realmente pobre.

No hay más dicha que la paz interior: una persona está realmente bien, tiene salud integral, cuando empieza a disfrutar de paz interior. La calma de la mente y la paz interior es un tesoro formidable, prodigioso.
Nos damos cuenta de que solamente consiguiendo metas y objetivos en el mundo exterior no podemos ser interiormente más dichosos, ni más estables, ni gozar del verdadero bienestar.

FA: ¿Qué es el sosiego? ¿Lo conocemos? ¿Lo disfrutamos alguna vez?

RC: En la mente se generan todos los problemas, incluida la guerra, la violencia, la agresividad... La mente puede ser un estercolero o un jardín, depende de nuestro entrenamiento mental. La misma mente que encadena es la que libera; la que genera tantos pensamientos negativos, puede generar y esparcir por todo el mundo pensamientos positivos… la mente es el mundo; si no somos capaces de cambiar la mente es imposible que cambiemos la sociedad… Si algo urge es empezar a cambiar la mente.

Si viniera el ser humano de hace dos mil años, se quedaría realmente espantado de comprobar todo lo que hemos avanzado en técnica sin haber mejorado nada en nuestra calidad de vida psíquica. Si no cambiamos la mente, seguirá habiendo confusión, desorden, desequilibrio, odio, irritabilidad, celos, envidia, seguiremos con todas esas ataduras y trabas de la mente.

En una ocasión le preguntaron a un maestro qué es lo único que haría cambiar el mundo, y el dijo: una mente clara y un corazón tierno. Para eso practicamos la meditación, para eliminar todos los bloqueos y tendencias negativas e ir fomentando las tendencias positivas.

FA: ¿Cuál es el efecto del pensamiento positivo?

RC: Si cien personas piensan positivamente, otras cien pensarán positivamente, pero si cien personas piensan negativamente, mil personas pensarán negativamente. Ese es el poder de la mente negativa.

En esta sociedad, sin duda, hay muchísimas más personas bondadosas que personas perversas, pero parece ser que las malévolas se organizan mucho mejor que las benevolentes. Es necesario empezar a modificar las estructuras básicas de la mente. Y eso se consigue con sosiego, con quietud, centrándose uno en el propio universo interno.

FA: ¿Cómo podemos entrenarnos para alcanzar esa quietud?

RC: Es muy importante aprender a estar sin más. No estar para esto ni para aquello…, aprender a que la mente, que es como aguas turbias, se vuelva poco a poco pura y cristalina; a centrarme en mí mismo durante diez minutos; a conectar con la esencia de mi ser y a desarrollar lo mejor de mí mismo.

La mente es muy misteriosa, nada es tan misterioso como la mente. Es curioso: todo en tu cuerpo funciona de manera natural sin que estés atento, mientras que la mente que no se ejercita nunca está satisfecha, porque nunca está en el aquí y ahora, sino en el antes, el después, en lo que pudo ser o en lo que tendrá que ser; en las memorias negativas y en las expectativas de futuro que nos crean ansiedad.

Un gran místico comparó la mente con una casa con un millón de puertas: cuando no tiene problemas reales, busca problemas imaginarios y luego, soluciones imaginarias. Y Santa Teresa de Jesús la llama “la loca de la casa”.
Los pensamientos nos piensan y nos hacen ser como una hoja a merced de los vendavales y de los fantasmas. La mente es muy buena sierva pero muy mala ama. Si no aprendemos a poner la mente bajo control, a limpiarla y ordenarla, se llena de insatisfacción, ofuscación y desorden y, de ahí, la hostilidad y la aversión. La mente se puede empezar a usar como instrumento nuevo al uso para que nos ponga alas de libertad. Los sabios de oriente decían que no hay nada más grave que una mente ingobernada.

FA: ¿Es el yoga un instrumento útil para esos objetivos?

RC: “Yoga” -“yugo”- es aprender a poner la mente bajo control, subyugarla bajo el yugo de la voluntad y de la inteligencia primordial. Si no somos capaces de trabajar sobre la mente, no tendremos sosiego. La mayoría de las personas creen que pueden encontrar la dicha en el exterior. Ese es uno de los más graves engaños de la sociedad. He pedido a los editores sacar un libro que se llame “Las trampas de la sociedad”. Nos hemos dejado todos engañar por esas artimañas y esos trucos de la sociedad. Nos han dicho que podemos encontrar dicha, salud, bienestar y sosiego solamente buscando en el exterior y eso es imposible.

FA: ¿Tenemos referencias de eso mismo en nuestra cultura occidental?

RC: Sin duda. Eso es algo universal. La parábola del Hijo pródigo –que apareció igual quinientos años antes en el hinduismo- quiere decir que un día nos damos cuenta de que en el mundo exterior no podemos encontrar la dicha que esperábamos y tenemos que volver al hogar, a nuestro hogar mental, a nosotros mismos, y tenemos que reconciliarnos con el padre que es nuestra naturaleza real y nuestro yo auténtico, que nada tiene que ver con el yo social, con la dura máscara de la personalidad, ni con nuestras apariencias.

En el mundo exterior podemos encontrar diversión, estímulos…pero no dicha ni sosiego. El placer es ya la antesala del sufrimiento. En el mundo exterior todo es apariencia, todo es contingente, es imposible hallar una experiencia profunda y permanente de paz donde todo es contingente. Fuera hay eventos, situaciones, circunstancias, relaciones, amores, encuentros, desencuentros… pero todo es impermanente. Está muy bien buscar metas en el mundo exterior, buscar aumentar nuestra calidad de vida, pero si no nos ocupamos de nosotros mismos, si no cuidamos de nuestra calidad de vida interna, cada día nos vamos disociando más de nosotros. Nos vamos alejando, divorciando de nuestro propio ser que finalmente sufre una quiebra y nos exige un alto coste psíquico. Es lo que da lugar al “triunfador fracasado”, aquél que ha trabajado tanto para su yo social que ha perdido su yo real. La calidad de vida interna redunda en beneficio propio y de los demás.

FA: ¿No se puede entender la meditación como una actividad egoísta?

RC: Lejos de ser algo egoísta, es la mejor contribución que podemos hacer a los demás y al planeta. Porque si tú estás lleno de odio, de celos, de envidia, irradiarás eso, pudiendo transmitir regalos tan preciados como compasión, cariño, lucidez… Es muy importante cuidarse. Hay un gran culto al cuerpo y sería muy importante darse cuenta de que somos una unidad psicosomática y que para cuidar el cuerpo hay también que cuidar la mente.

FA: ¿Y tiene efectos reales en la vida “exterior”?

RC: Desde luego. Cuando hablamos de sosiego en esta sociedad convulsa no solo es sentarte, no solo es reencontrarte, es poder mantener en la vida diaria ese aplomo, ese equilibrio, Buda pedía a sus discípulos ser sosegados “en el desasosiego” y a mantener la paz “entre los que ansían”.

Dedicar veinte minutos todos los días a conectar con nosotros mismos nos traería la calma entre los intranquilos y la firmeza entre los que desequilibran. El sosiego beneficia todo el tiempo y permite, con esa experiencia de paz interior, crear unas relaciones más armónicas con los demás, con menos conflicto y división y, sobre todo, una afectividad infinitamente más saludable. Si te relacionas desde el sosiego, esas relaciones afectivas serán de integración, no habrá situación de dominio ni emotividad. Sin embargo, cuando nos relacionamos desde el desasosiego, la incertidumbre y la zozobra, todo son falsas autodefensas, prisiones, chantajes emocionales, exigencias y reproches. De esa manera no puede haber afectividad sana y constructiva.

John Steimbeck lo dice en su magnífica novela “Hechos del Rey Arturo y sus nobles caballeros”: “No hay nada que pague un instante de paz”. Es cierto: es lo más valioso que todos podemos encontrar, porque nos ayuda a mejorar nuestros potenciales creativos y a mejorar nuestras relaciones.

FA: ¿Deberíamos entonces de tratarnos mejor para ser mejores?

RC: Miramos constantemente hacia fuera, nos agitamos, nos disgustamos, todos los días uno o varios disgustos; todo los días obsesionados solamente con los bienes materiales, somos muy poco caritativos con nosotros mismos, tendríamos que comprendernos sin límite.

La persona inteligente, cuando ya ha cubierto suficientemente ese nivel, se da cuenta de que más de lo mismo no le convence, más angustia, más obsesión, más riqueza,… mantenerlo todo va muchas veces en detrimento de tu salud interior. Cuando una persona ha cubierto sus niveles básicos, ve que hay otros niveles que tiene que escalar, y empieza a cultivar el nivel cultural, emocional, espiritual y el nivel de la amistad, que, según Buda, debería de llenar toda la vida. Todavía hay malos amigos porque la mayoría de las personas utilizan a los amigos como peones en su tablero de ajedrez

FA: ¿Hay claves básicas para mejorar la calidad de vida?

RC: Básicamente, hay que aprender a alimentarse, a descansar y a cultivar impresiones mentales positivas, que son “vitaminas” para la mente.
Las fuentes del verdadero bienestar son la amistad, el contacto con la naturaleza, las actividades artísticas, todo tipo de campos de acción que nos permiten poner al descubierto nuestros mejores potenciales espirituales y anímicos y, por supuesto, la cooperación con las otras criaturas y el servicio social.

FA: ¿Dónde se encuentra el sosiego que es la fuente de todo lo positivo?

RC: ¿Estuvo alguna vez fuera de todos nosotros? Estamos constantemente violentando el silencio porque hablamos, porque hay ruido, pero basta con que nos callemos. El yoga es una técnica milenaria que nos lleva a él mediante los dos instrumentos con los que nos obsequiaron al nacer: el cuerpo y la mente. No se trata de añadir años a la vida, sino vida a los años. La flexibilidad que aporta esa disciplina es vida, la rigidez es muerte.

FA: ¿No se necesita un entrenamiento especial para el yoga?

RC: Las asanas no son posturas acrobáticas, sino muy sencillas, con estiramientos, masajes y presiones en puntos vitales que acceden al sistema nervioso y van mejorando todos los sistemas y aparatos de nuestro cuerpo. Nos mantiene más elásticos y cuida la espina dorsal, que es el eje de nuestro aparato locomotor.

FA: ¿Y el pranayama?

RC: También hay que cuidar la “energía-respiración”, el aliento, el “pneuma” que decían los griegos, la vitalidad. Los antiguos sabios de china decían que lo primero que un ser humano tiene que aprender es a respirar y a tener buen humor. En occidente todo el mundo está enfadado y nadie sabe respirar, esto es un desastre. Quizá tener buen humor es un poco más difícil tal y como están las cosas, aunque también se puede conseguir. Pero para aprender a respirar hay técnicas que nos enseñan todo el potencial pulmonar y a utilizar nuestras energías, y a sosegar la mente. Debería de impartirse como una asignatura en todas partes, de hecho hasta los cuerpos de seguridad, la policía, practica relajación y se está imponiendo poco a poco. La relajación es el arte de desbloquear todas las tensiones; tenemos que aprender a relajarnos y a tener enfoques correctos en nuestra vida para propiciar el sosiego. Somos nuestros peores enemigos. La actitud correcta sería la basada en la atención consciente, en estar más atentos, en lugar de estar preocupados, que es neurótico y desgasta.

FA: Sin preocupaciones, ¿podríamos cambiar incluso el carácter?

RC: Un amigo mío de la India, cuando vino a España dijo que la principal diferencia es que aquí todo el mundo está enfadado… en el ascensor nadie te habla. Habría que cambiar esa actitud de enfado por estar más distendido, no tener tantas defensas y, sobre todo, saber ver las cosas como son y relativizarlas. La misma mente que crea una tragedia puede enfriar las emociones y relativizar, sin embargo le estamos siempre martilleando con preocupaciones con enfados y obsesiones.

FA: ¿En definitiva, el sosiego puede traer buen humor?

RC: Indudablemente, una consecuencia directa es el contento interior. El contento exterior es reactivo, es el que vives cuando haces un buen negocio, pero el interior, aunque es menos exaltado, es más profundo.

Y otra de las virtudes del sosiego es la ecuanimidad, que une los conceptos de igualdad, de equilibrio con ánimo. La ecuanimidad, ante lo agradable y lo desagradable, es paciencia, visión lúcida, claridad… es muy importante desarrollarla. Vienen los vientos del este o vienen los del oeste y el ánimo permanece calmo y, así y todo, se convierte en experiencia de aprendizaje; y, así y todo, nos ayuda a crecer y a desarrollarnos.

FA: Sin duda, del sosiego aparecen las mejores virtudes…

RC: Sí, como la lucidez, que dice las cosas como son, porque es el resultado de quitar los velos de la mente, y de ahí surge la acción correcta.

Del sosiego surge también la compasión que, como decía Gandhi, “es
la flor más hermosa”. Gandhi decía que estamos en este mundo para ayudarnos “y no hay otra cosa que hacer”. Eso es la compasión. La compasión es que te identificas con los demás y con su sufrimiento, es propiciar alegría y satisfacción para los demás. Si todos nosotros desarrollamos una actitud correcta y somos capaces de poner en práctica algunas técnicas, afloran todas estas virtudes del sosiego, porque están dentro.

FA: ¿Se trataría de atemperar el ego?

RC: Dicen que si quieres ver la cara del diablo mires tu propio ego…hay que superar el ego y pasar poco a poco de esta especie de “nihilismo planetario” que se ha creado, a una conciencia planetaria. Buda decía ya que la mayoría de los seres humanos van envejeciendo y siguen con sus obsesiones, sus miedos, sus rarezas, sus apegos, sus conflictos. Hoy en día es cierto que hay más estrés, o más ansiedad, pero en todas las épocas ha habido problemas relacionados con el ego: el falso amor propio, el orgullo desmesurado… y la sociedad es una suma de mentes. En el siglo XII apareció en la India un tratado que reúne 112 métodos y técnicas para el control de la mente, y Jesús también dio unas claves sobre el mismo problema en el siglo I.

FA: ¿Cómo entiendes el desapego? ¿No es desinterés?

RC: Hay gente que cree que es sinónimo de desinterés, de falta de vitalidad y de intensidad, pero es todo lo contrario. El desapego es lo que te hace vivir mucho más feliz, porque eres capaz de disfrutar aquí y ahora sin estar constantemente como un pulpo tentacular queriendo retener, mantener, incrementar,.. El apego no tiene fin, es como si tienes sed y comes pescado salado… No es sólo a lo material, a veces éstos son los apegos más inocentes. El peor apego es a las ideologías, a las personas a quienes quieres dominar con un guión para que sean como tú quieres. Es el afán de posesión, de dominio y de poder.

Quizá no lleguemos nunca a ser totalmente desapegados, pero sí podemos aprender a disfrutar sin necesidad de aferrarnos ni de retener tanto el disfrute. Porque cada vez que se empieza a intentar retener un disfrute, ahí empieza la servidumbre y el miedo. El apego a algo lleva aparejado el miedo de perderlo. Si tienes mucho apego a tu prestigio, siempre estás aterrado porque alguien te va a descalificar, van a hablar mal de ti, te van a desprestigiar; si no le tienes apego a tu prestigio, eres ajeno a las críticas de los demás. El apego es la fuente de mayor sufrimiento.

FA: ¿Cómo cambiaría la sociedad si fuéramos más desapegados?

RC: Sólo con que en cada país hubiera cien personas lúcidas y compasivas, podría cambiar la faz del mundo. Pero ¿estamos dirigidos por los más lúcidos? ¿Por los más sosegados? ¿Por los más compasivos? Si dejáramos de ser como animales para ser verdaderos seres humanos, si hubiera un poco de lucidez, compasión, mente clara y corazón tierno, no se daría el caso extremo de que para que vivamos bien el diez por ciento de la humanidad viva mal el otro noventa por ciento. Toda esta calamidad
surge de las corrupciones de la mente empezando por los dirigentes del mundo, que son la gente más acartonada, más fiera y más manipuladora.

FA: ¿Recomiendas algún libro? ¿Seguir a un maestro?

RC: Todo está dicho y nada está hecho. Bastaría con leer los Evangelios de la tradición cristiana; por la tradición hindú, el Bhagavad Gita, por la tradición china el Tao Te King..., para cambiar el mundo. Y hay muchos otros libros muy inspiradores, que nos ayudan a encontrar en nosotros ciertos ecos de infinitud, pero hay que llegar a confiar en nuestro interior. Toda esa adicción a los gurús debería ser minoritaria. Su misión sólo es quitar la oscuridad de tu mente, mostrarte la ruta, pero tú la tienes que recorrer.

La verdadera espiritualidad será el ocaso de los líderes, de los ídolos, de los falsos profetas, de los maestros, y uno encontrará que su líder mejor está dentro de uno cuando la mente se haya vuelto lúcida y compasiva.

FA: ¿Un cuento para acabar?

RC: Una paloma se coló en un templo de la India en cuyo centro el sacerdote había colocado una rosa. Las paredes estaban llenas de espejos y la paloma, en su afán por alcanzar la rosa, se fue chocando contra las paredes hasta que su cuerpo reventó y vino a caer sobre la rosa… No conviene perseguir reflejos externos, porque la rosa del conocimiento está en el propio interior.

Lola Bastos
La Redacción
Fundación Ananta

Casa Tibet de Barcelona apura los preparativos de la visita de S. S. el Dalai Lama (29-5-06)

Fundación Ananta entre las entidades patrocinadoras de tan entrañable acontecimiento.

En el 2003 le tocó la suerte a Madrid, ahora es la ciudad condal la agraciada. La venida de Su Santidad el Dalai Lama a la capital catalana los próximos 25 y 26 de Julio, bien merecía una visita a Casa Tibet para recabar detalles de tan esperado acontecimiento. Fundación Ananta ha querido estar entre las entidades que patrocinan el evento, al entender que es una gran dicha el tener con nosotros, siquiera por dos breves días, al líder mundial de la compasión y la no-violencia.

En Casa Tibet somos muy amablemente recibidos por María José la responsable en la organización de la visita y por el lama Thubten Wangchen, director de Fundació Casa Tibet. Inaugurada en 1994 por S.S. el Dalai Lama, la Casa nació como una asociación cultural y solidaria, de carácter no lucrativo, con la finalidad de difundir en nuestro país la cultura autóctona del Tibet en sus diferentes manifestaciones y sus posibles aportaciones a la sociedad moderna actual. La entidad promueve por lo tanto ayudar al pueblo tibetano y su milenaria cultura.

En la actualidad y tras haber dejado su ya legendaria y anterior sede, C. T. ocupa un moderno y amplio edificio de varias plantas en el puro centro de la ciudad condal, en la calle Roselló.
Después de años de intenso trabajo, la C. T. se transformó en Fundación para cumplir mejor sus objetivos en la defensa de la cultura y derechos del pueblo tibetano, la cooperación internacional y la actividad solidaria. A propósito de C. T. el propio Dalai Lama dejó escrito de forma manuscrita en su visita de 1994 “La cultura tibetana es una de las herencias culturales antiguas más ricas del mundo. Basada fundamentalmente en el amor, la compasión y la no violencia, su preservación y perpetuación no sólo beneficia al Tibet, sino también al resto del mundo. Por ello, espero y rezo para que la Casa del Tibet en Barcelona pueda presentar su cultura y así contribuir grandemente a desarrollar el interés por ella. Os doy las gracias a todos los que directamente o indirectamente participáis en ese trabajo tan útil y beneficioso."

Logramos sentar al lama Wangchen por unos minutos para esta entrevista en medio del fragor de los preparativos que tienen revolucionada la Casa.

Wangchen es viva encarnación del espíritu de compasión que el Dalai Lama proclama a los cuatro vientos. Al entrar a sangre y fuego el ejército chino en Tibet, mataron a su madre. Desde los cuatro años ha vivido en el exilio. En Daramshala (India) tuvo la suerte de disfrutar durante casi quince años de la enseñanza directa del Dalai Lama. A España llegó en el año 1982, a invitación de los pioneros en el budismo tibetano españoles que veían la necesidad de la presencia de lamas en nuestra geografía para la difusión del “dharma” (enseñanza budista).

Charlamos con él en una de las pequeñas Gompas o templos de la casa, que han decorado minuciosamente los jóvenes monjes que en diferentes visitas han estado en Barcelona.
Ni un asomo de tristeza o rencor en el lama Wangchen por los avatares que ha padecido en sus 52 años de vida. Todo lo contrario, el director de C. T. hace gala de un extraordinario vigor y optimismo. Su castellano, aún algo torpe, no es obstáculo para que se comuniqué con nosotros, ayudado por los mil y un gestos y expresiones que salen de este lama que rezuma vitalidad por los cuatro costados.

En la misma tarde que le entrevistamos llega a su conocimiento la imposibilidad de desarrollar los actos del Dalai Lama en el Palau de Sant Jordi, tal como estaba previsto y anunciado. Semejante contratiempo no altera el humor de un lama acostumbrado a lidiar con los sinsabores de la vida.

Una visita de excepción

El Dalai Lama viene a inaugurar esta nueva sede de la C. T. y a cumplir con el compromiso adquirido ante la imposibilidad de la visita en el pasado julio del 2004, con ocasión de la celebración, también en Barcelona, del Parlamento de las Religiones del mundo.

Cuando le preguntamos por la figura de Su Santidad y lo que representa en el mundo, Wangchen no ahorra elogios. Subraya que pese a todos los horrores que han debido de padecer como pueblo tras la ocupación del Tibet, hace ahora ya varias décadas, siempre ha adoptado un actitud de compasión, no exenta de firmeza ante la injusticia. De ahí todos los reconocimientos internacionales que no para de cosechar, de ahí también el otorgamiento del preciado Premio Nobel de la Paz.

Ante la situación actual del Tibet, el lama Wangchen se manifiesta optimista, no tanto porque la actitud de las autoridades chinas haya variado, sino porque emerge en el gran país asiático, una juventud mucho mejor informada y por lo tanto mucho más sensible a sus padecimientos. A la larga, según nuestro interlocutor, será difícil que el Gobierno chino, pueda mantener una actitud de tan anacrónica opresión, sin el apoyo de su propia población. No obstante las cifras de la “invasión demográfica” no dejan de ser alarmantes. Frente a ya siete millones y medio de pobladores chinos en Tibet, hay ya sólo seis millones de tibetanos en su propio país.

La exposición de reliquias sagradas budistas en la propia Casa a principios de Junio y como preludio de la misma visita es motivo también de nuestra conversación. El lama no descarta que determinados ambientes se pueda contemplar la iniciativa como una reminiscencia antigua, incluso atávica. Ellos están persuadidos sin embargo, de la energía positiva que puede desplegar los objetos de tan excelsos seres.

Detalle del programa

En cuanto al programa propiamente de la visita, esperan una importante afluencia de gente. Toda la maquinaria propagandista está afinada y los preparativos en su recta final. Aún con todos los contratiempos, como el surgido con el mencionado Palau, se muestran muy optimistas en lo que al éxito y repercusión de la visita se refiere.

El programa comenzará el martes, 25 de Julio, a las 9 de la mañana con las enseñanzas que llevan por título: “Entrenamiento mental en Ocho Versos”. A la tarde, a partir de las 3, Su Santidad dictará una conferencia sobre: “El Arte de la Felicidad . La jornada del miércoles 26 arrancará con la “Iniciación de Chenrezik o del Buda de la compasión”. Chenrezyk representa la energía de la compasión. Esta práctica confiere la bendición de todos los Budas y Bodisatvas y ayuda en especial a despertar en quien la recibe la compasión y la bondad hacia todos los seres.

Seguidamente habrá una enseñanza que versará sobre la “Compasión y buen corazón”. La conferencia que dictará a la tarde tendrá como eje central “Las cuatro Nobles Verdades”. El programa se completa con un concierto del lama Gyurme con el título “El canto del Lama”.

En medio de esta apretada visita y además de las audiencias políticas de rigor como la que dispensará al President de la Generalitat, Pascual Margall, Su Santidad hará un breve hueco para encontrarse con los patronos de nuestra Fundación Marcos Fdez. Fermoselle y Joaquín Tamames. En esta audiencia Ananta manifestará al Dalai Lama su voluntad de implicarse en iniciativas de orden humanitario.

Exquisito respeto a las creencias de cada quien

La entrevista salpicada por multitud de llamadas ha de finalizar. Un importante medio de comunicación hace turno para, al igual que nosotros, indagar sobre tan afortunada visita. Wangchen quiere bordar sus palabras, dejando bien claro que nada más lejos de su intención que el buscar prosélitos. “Hay quienes por sus circunstancias y afinidades están llamados a engrosar la ‘Shanga’ o comunidad budista, pero igualmente hay otras personas que se sentirán más a gusto dentro del cristianismo, del hinduismo. Así ha de ser y no hay que invitar a nadie a abandonar su camino espiritual.” Su alarde de gestos y coraje en las palabras, no dejan lugar a dudas de su sana y muy encomiable intención. ¡Suerte Wangchen y equipo con todos los preparativos, con tan extraordinaria visita!

La Redacción
Fundación Ananta


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