Fundación Ananta

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Pensamientos de junio: mi consultorio es la Tierra

"Pero no hay que esperar a ser un médico para ser un sanador. El sanador es cualquier hombre o mujer que sea capaz de convertirse en un canal inteligente del amor. Para él la oportunidad de sanar ocurre siempre, su consultorio es la Tierra. Sus pacientes, flores, pájaros, niños, santos o ladrones, todos los que necesitan la energía del amor”. Jorge Carvajal, “Por los caminos de la bioenergética. Un arte de curar” (1995) p. 145. Editorial Luciérnaga, 2006. Imagen: amanecer en Badalona, 8 febrero 2016 (cortesía de Carmen Torres)

Coincidentes vitales (Ramiro Calle)

Es en el Mahabharata donde podemos leer que los seres somos como maderos que durante un tiempo nos encontramos en el océano de la vida carnal y luego nos separamos.  Pero esa separación, con respecto a los que llamo "coincidentes vitales", no la siento como tal, porque si como declaraba Kabir, el mar y sus olas son una unidad, ¿qué diferencia hay entre él y ellas? El cegador resplandor del misterio de la vida, eclipsa la débil luz del entendimiento ordinario. ¡Qué enigma tan grande que en millones y millones de años vayamos a coincidir en esta vida  con unas determinadas personas y...

Pensamientos de enero: cada gesto es mágico

"Cada gesto es mágico. Entonces, cuando encontréis a alguien por la mañana, no le deis los buenos días con un recipiente vacío, porque sin quererlo, sin saberlo, estáis tratando de desearle el vacío, la pobreza, el fracaso para todo el día. Diréis: "Pero esto no tiene ninguna importancia, en el mundo la gente no presta atención a estas cosas." Si la gente es inconsciente, ¿es ello una razón para imitarla? Que actúen como quieran, pero nosotros, aquí, en donde aprendemos las leyes de la nueva vida, debemos acostumbrarnos a ser conscientes de todas las cosas. Por lo tanto, cuando por la mañana...

XIII Contigo Somos + Paz, teatro La Latina, Madrid, Domingo 23 septiembre 2018

Queridos amigos de Ananta,  Nos es grato compartir la convocatoria al encuentro Contigo Somos + Paz, que DM este año celebrará su XIII edición el domingo 23 de septiembre de 2018 a partir de las 11 de la mañana en el Teatro La Latina, Plaza de La Cebada 2, Madrid, con aforo para 950 personas. Ecocentro nos acompaña como Patrocinador de este evento y estamos muy agradecidos por ello. Agradecemos a Espacio Humano, Yoga en Red, Sivananda Yoga, VerdeMente, Holístico, Uakix, Yoga Journal y Mindalia su muy generosa ayuda en la difusión de esta convocatoria. Tendremos como ponentes a Mayte Cr...

A un “click” de la caída (29-10-06)

Gangchen Rimpoché:Lama sanador y mensajero de paz (18-10-06)

Ojos de niño y cuerpo de guerrero, sólo la barba que hace colgar de su ancho mentón pareciera delatar algo del sabio que lleva dentro. Gangchen es un lama terapeuta tibetano que trabaja en Occidente desde 1984.
Emplea la vida en curar y a aliviar el sufrimiento físico y mental de quienes se cruzan en su camino. Su puerta siempre está abierta a quien padezca o busque sabiduría.



Pero además este lama de mirada entusiasta y perenne sonrisa es un incansable activista por la paz. Recorre anualmente más de cien mil kilómetros compartiendo sus reflexiones sobre el tema. Viaja de una esquina a otra del globo con la esperanza en los labios y con su maleta llena de propuestas conciliadoras para el tercer milenio traducidas a los más diferentes idiomas. Su sistema “autodesarrollo y manejo de la paz” está basado en las enseñanzas de Buda, de hace 2500 años, sin embargo no se ve limitado por este legado.

Ha creado numerosos centros espirituales por todo el mundo. En 1992 instituyó la Fundación T.Y.S. Ganchen para la paz. Su sección española fue legalizada en 1993. Parten del universal argumento de que la paz de fuera sólo llegara cuando primero la hayamos alumbrado dentro. Promoviendo esta sencilla filosofía funcionan en nuestro país dos activos grupos en Madrid y Almería


Azarosa vida
Al día de hoy goza de múltiples reconocimientos. No en balde se aplicó desde bien pequeño. A los dos años ya descubrieron en él cierto brillo de santidad y le comenzaron a preparar para ejercer la labor que ahora le ocupa. Fue reconocido como la reencarnación de un gran yogui descendiente espiritual de un largo linaje de sanadores.

Sus estudios fueron interrumpidos con la invasión china de 1959, siendo enviado a una escuela de agricultura y posteriormente a su provincia natal a trabajar como agricultor. Su fama le acarreó dos años de trabajos forzados, hasta que un alto funcionario chino le ayudó a salir de la cárcel como agradecimiento por haber curado a su mujer.
En 1982 es invitado a venir por primera vez a Occidente. Entonces comienza su infatigable peregrinaje de entrevistas, retiros, cursos... por Europa y América. Tiene su centro de operaciones en los Alpes italianos y está reconstruyendo en Tíbet el monasterio que lleva su nombre y que fue destruido por los chinos. A menudo viene a España invitado por los miembros de su Fundación.

Cuando consigue unos dólares vuelve a su país natal. Allí desembarca en las montañas de la provincia de Tsang con unas furgonetas llena de útiles y de alimentos para la humilde gente de las aldeas de esta región donde también se ubica su monasterio. Además de médico tradicional, de activista por la paz, Lama Ganchen es también un genial estratega. Es el único lama que las autoridades chinas consienten en el territorio ocupado del Tíbet. Es muy probable que hasta propias autoridades ocupantes sucumban ante la florida artillería de su sonrisa.

Además de ayuda material Lama Ganchen les ha regalado a sus paisanos un sueño. Ha puesto agua a la puertas de sus casas. La ha bajado de las altas montañas y acercado a las poblaciones mediante un sistema de conducción que ha logrado financiar en sus giras a lo largo y ancho del mundo.

Aprovechando el Encuentro Internacional por la paz que su Fundación ha organizado recientemente en Madrid, hemos acordado cita con Lama Ganchen en el domicilio particular de una de sus seguidoras. Hemos de hacer cola junto a numerosas personas que acuden a él en busca de consejo interno. La espera no es en balde. En su afable y casi explosivo saludo percibimos ya algo de ese cálido mensaje que pregona por doquier. Se ajusta a lo que predica. Ya me habían prevenido: una amabilidad de potentes abrazos forma parte de su habitual protocolo.

“No hay caminos para la paz, la paz es el camino” ¿cómo y dónde iniciamos el peregrinaje?
No dejes que te contaminen los pesares y la enfermedad, sino la alegría y la risa. Ahí comienza tu peregrinaje. La paz interior es portadora de todas las bendiciones sagradas. La podemos alcanzar desterrando los enfados que experimentamos en nuestra propia mente. Tenemos un fuerte hábito de enfadarnos, pero si acumulamos energía positiva, lentamente la energía del enfado se va debilitando.

La vida nos trae sonrisas, pero también desatinos. A veces nos asalta la ira y la paz se desvanece...
La paz es nuestra naturaleza pura original, es como un puro cristal, pero esa pureza con el tiempo se ha ido ensuciando con las emociones negativas y no pacíficas. Si te asalta una emoción negativa para con alguien, entona un “mantram” (Nos propone el popular : “Om muni muni maha muni shaya muni soha”) y dedica la energía positiva generada para el bienestar de la persona que te está perjudicando.

¿A qué se debe ese poder milagroso de su método de autocuración?
Se trata de una práctica de purificación de los “chacras” (centros sutiles de energía). Mediante su ejercicio ordenado podemos mitigar los sufrimientos del cuerpo y de la mente. Combina curación y relajación para quienes están cansados de sufrir en el “samsara” (rueda de encarnaciones). Partimos de un punto de vista holístico en el que todo está interconectado. Uno se trata a uno mismo de una forma integral.

¿Por qué se ha revelado en nuestros días todo este conocimiento hasta ahora oculto?
Ha sonado la hora de hacer partícipe a los demás de los secretos y tesoros que alberga cada pueblo. Tradicionalmente las enseñanzas tántricas conllevan la toma de un compromiso en su práctica, sin embargo hemos comprendido la urgencia de estos tiempos de cambios y grandes crisis. Al día de hoy estamos facilitando estos conocimientos secretos de forma pública sin los compromisos habituales.

¿Cuál es el mayor reclamo que alberga el budismo para que tantos occidentales llamen a sus puertas?
La no-violencia actúa como el máximo atractivo por el que muchas personas en Europa y América se interesan por el budismo. En un mundo en el que prevalece un gran culto por la violencia, hay mucha gente que no se encuentra cómoda y feliz. El budismo les ofrece remanso de paz.

¿No es el tiempo de una religión unificada que supere las divisiones del pasado?
Precisamente el objetivo de la paz que perseguimos es el de reunir a unos credos y otros. La unión interna es condición para la paz externa. Llevamos ya tiempo en esta tarea.

Echemos una rápida mirada a esa Europa que se ha convertido desde hace ya casi veinte años en su segundo hogar...
Aquí disfrutamos de grandes avances tecnológicos, sin embargo en sus altas montañas he contemplado hermosos lagos cuya agua no podíamos beber. Aquí se ha perdido el contacto con la tierra y con los demás elementos como son el viento, el agua, el fuego... Deberíamos de poner más energía en aprender a vivir en armonía con el entorno.


“Hagamos las paces con todos y con todo”, he ahí la medicina del “Lama sanador”, como también es conocido popularmente, la receta de este corpulento hombre que si mantuviera apagada su sonrisa parecería ser persona de pocos amigos. Sin embargo ha dedicado toda su vida a ayudar a trasformar la vida del agitado siglo XX en una vida más imbuida de amor y de plenitud espiritual.
Antes de despedirnos nos muestra los hitos de su peregrinaje por la paz. Es un álbum donde aparece con los estadistas y máximos mandatarios religiosos de los últimos veinte años. A todos les ha llevado la misma “fantasía”, cada día más real, de un mundo diferente.
Parece decidido a perseverar en esa vida de constante trajino, de movilización de las fuerzas espirituales constructivas con el fin de sanar el mundo y a la vez sanarnos a nosotros mismos. A la vera de la mesilla que sostiene nuestros papeles se encuentran sus grandes maletas. La sesión de fotos es corta y sin protocolo. Un coche saldrá en breve raudo hacia Barajas. Al Lama sanador le aguarda un nuevo destino.

La Redacción
Fundación Ananta

Eros, el Amor, es la fuerza que cohesiona la Tierra con el Cielo (9-10-06)

Bernardo Souvirón fabrica con los mitos sólidos argumentos a favor de la paz

Además de estudioso y profundo conocedor del mundo clásico, el profesor Souvirón exhibe una pasión por tan inabarcable cultura que resulta contagiosa. Una vez por semana coge de noche la moto y corre casi 100 kilómetros hasta un micrófono –de RNE- desde el que fascina a noctámbulos de toda España con historias y mitos de la antigüedad.



Y se afana en dar a los arquetipos el lugar que les corresponde, lejos de las interpretaciones mil veces banalizadas: “Eros, ese dios con modos de niño travieso, es el amor puro, la fuerza capaz de cohesionar el Cielo con la Tierra”.

Desde su cátedra comparte también con los jóvenes esa pasión. Hablando con él se adivina el fervor que debe despertar en sus alumnos del Instituto, a quienes -cuando han dominado las declinaciones griegas- enrola en un velero por el Mediterráneo para poner luz y horizonte a sus lecciones.
Nos recibe en su casa del Espinar en Segovia. Itaca es el nombre de ese refugio de estética y armonía clásicas. Pero Bernardo Souvirón no está anclado en el ensueño legendario un mundo grecorromano; nuestro ilustrado Ulises navega con destreza en los mares de estos días. Es consciente de sus tormentas y acantilados, pero su proa, Pandora al timón, no deja de apuntar a la playa de la Esperanza.

Estudiaba para Ingeniero Náutico cuando la lectura de la Ilíada le hizo abandonar fórmulas y números y abrazar el estudio de las lenguas clásicas. No ha acallado en su interior el sonido de las olas y sale a navegar en cuanto Homero y las clases se lo permiten.

Su última y reciente obra, “Hijos de Homero” (Alianza Editorial), ha trascendido el entorno puramente académico y ha sido muy bien acogida en ambientes pacifistas por el argumento que defiende: la sociedad minoica era una pacífica civilización matriarcal, muy avanzada en el ámbito del Mediterráneo, hasta que las sucesivas invasiones bélicas de origen indoeuropeo, originaron lo que hoy conocemos como la Grecia Antigua.

A lo largo de una tarde inolvidable, sellada con la lectura casi devota de unos versos de Arquíloco, Souvirón desgrana las enseñanzas que se desprenden de un sinfín de mitos, demoledoras para el concepto femenino casi siempre, por causa de los intereses masculinos y guerreros, empeñados en devaluar la capacidad de las mujeres.

En su revisión de los mitos, comenta al respecto y en un tono próximo al reproche que la historia mitológica ha transmitido siempre lo femenino como el origen de las sombras, empezando por Pandora, a quien la leyenda atribuye injustamente la responsabilidad de la existencia de todos los males del mundo por culpa de su curiosidad.

¿Qué prueba que en la antigua isla de Creta imperaba lo pacífico y lo femenino?
Sólo aparecen estatuillas de mujeres; no hay demostración de que hubiera reyes. Y el hombre no llevaba la voz cantante sino que tenía un papel secundario. Tal como revela su arte, los hombres eran los encargados de llevar las ofrendas, y las mujeres de oficiar las ceremonias.
Por otra parte, no había murallas, ni consta escena alguna de guerra en su arte; ni siquiera las escenas de toros eran combates sino meros juegos. En Creta había leyes, paz y una civilización de claro predominio matriarcal. La guerra como práctica organizada no existió hasta la llegada de los invasores aqueos, los primeros indoeuropeos. La preocupación de los cretenses no era que hubiera troneras y defensas, sino patios y claraboyas por donde corriera la luz… Por lo demás gozaban de sistemas avanzadísimos como el de las tuberías. En el segundo milenio antes de Cristo ya había conducción de agua caliente. Eso tira por tierra, además, que para que se produzca un avance tiene que haber una guerra. Y el Rey Minos fue el primero rey en impartir justicia, de ahí que una réplica de su trono decore el Tribunal de la Haya.

¿La conquista fue entonces “coser y cantar” para los aqueos?
Los aqueos encontraron los palacios sin protección alguna y conquistaron el territorio muy fácilmente. Ahora bien, para ganarse realmente a la población, no valían las armas de guerra, sino que necesitaron instrumentos más poderosos, como son los mitos. Con la utilización de los mitos, asentaron su pleno dominio y desterraron la civilización matriarcal.

¿Los mitos transmitieron las ideas más que los filósofos e intelectuales?
El mito es la televisión de antaño. Imágenes que se van quedando en una y otra generación. Ya todo el mundo sabe –o cree- que Helena fue la que provocó la guerra de Troya, y la gente llega a considerar los conflictos bélicos como algo natural, cuando en verdad es algo coyuntural y cultural. Hay mitos de todo tipo y a mí me interesan particularmente los que explican sucesos históricos; en general, ayudan a visualizar una explicación… la fantasía puede ser propia de Borges, pero no de Homero.

¿No hay en su obra una idealización excesiva de Alejandro?
Hasta la batalla de Maratón, Atenas no era nada. Entonces las autoridades democráticas atenienses decidieron liberar, sin conseguirlo, a las ciudades griegas de la amenaza persa. Tiempo después, Alejandro no sólo logró eso, sino que ganó todas las batallas y, al tiempo, acometió una labor civilizadora sin precedentes.
Pensó que la idea de la unión de griegos y bárbaros era posible. Sus conquistas no venían acompañadas de saqueos. Su propia tropa macedónica se extrañaba de su actitud. Alejandro Magno extendió una idea de igualitaria de la ciudadanía.
Sólo un botón de muestra del nivel humano de Alejandro: se pone de rodillas delante de la madre de su enemigo Darío. Tiene la humildad de reconocer aspectos más avanzados en la civilización de sus adversarios.

¿Platón, en cambio, no le resulta tan admirable?
Con el estudio de Platón se inició la línea de contención del pensamiento cristiano. La Iglesia Católica optó por Aristóteles y Platón, frente a Epicuro. Pitágoras, sin embargo, era todo un chamán.

¿Por qué la mitología puede ser útil en la evolución humana?
El conocimiento de nuestra parte mítica nos ayuda mucho. Se trata de darnos cuenta de dónde hemos vivido y qué hemos hecho.
La mentalidad democrática de Atenas se forjó en el teatro, más que en el ágora. En el teatro de Dionisos, en la ladera sur de la Acrópolis, la ciudadanía puede familiarizarse con la idea de democracia. En el teatro se toma conciencia del peligro de la espiral de la violencia… Lo importante del mito y del teatro es su capacidad para dar información de un modo muy directo y con mucha eficacia, más allá del logos.

Nos presenta unos dioses griegos muy de andar por casa…
En Grecia, los dioses son hijos de la Tierra. Existen un kháos un caos inicial, del que surgen “Gea” o “Gaia” (la Tierra) y “Uranos” (El cielo), además de una fuerza capaz de cohesionarlos: “Eros”, el Amor, que además se representa como un niño travieso... Sin Eros, es imposible que los elementos se unan; sin Eros es imposible evolucionar.

¿La Guerra es algo masculino, según la historia de Grecia?
La guerra en griego es un vocablo masculino. La denominación femenina de la guerra es una ironía de nuestra lengua. Son los hombres los que se embarcan en esa absurda aventura, y las guerras se abolirán más pronto que tarde, lo mismo que hemos abolido la pena de muerte. Las intervenciones militares que se disfrazan de intereses producen repulsión. Es de un cinismo insoportable la manera manipuladora en que se justifican las guerras.

¿Alcanzaremos una Alianza de civilizaciones?
En los países musulmanes hace falta una revolución francesa para poder separar los poderes político y religioso. Hay que apoyar a los países que han avanzado por un proceso laico porque es imprescindible separar las decisiones de uno y otro ámbito.

¿Hay modelo en el mundo clásico?
Hay muchos rasgos de gran avance de civilizaciones como la idea de la libertad y la individualidad. Ya Sócrates nos anuncia que todo era posible con la razón y la educación. El concepto neutro de la ley, In dubio pro reo, que aporta el derecho romano, ha llegado hasta nuestros días. Observamos también una idea cercana de los dioses con los cuales se podía charlar amigablemente, lo que contrasta con el “Dios” más lejano del cristianismo…

¿Todos los imperios no son iguales?
Encontramos un modelo de intervención civilizadora en Roma digno de tener en cuenta. Roma, a diferencia de Grecia, tuvo un modelo global. Las intervenciones de Roma en las provincias tenían dos fases. La primera era evidentemente militar, pero después estaba la intencionalidad civilizadora, de promoción de obras y equipamientos.

Souvirón, ¿relator o desmitificador de mitos?
Es interesante revisar los mitos y, en esa idea negativa de lo femenino, por ejemplo, destaca por su mensaje abrumador el de Antígona: Polinices y Eteocles acuerdan turnarse en el gobierno de la ciudad de Tebas. Pero Eteocles no devuelve el poder a Polinices. Este responde a la injusticia con la guerra. En el asalto a la ciudad, el destino hace que los dos hermanos coincidan y se maten entre sí. Su tío Creonte, hermano de Edipo, promulga un edicto por el que ordena que el cuerpo de Polinices se pudra fuera de las murallas de la ciudad y su alma vague errante. Entonces Antígona se enfrenta a una gran disyuntiva: hacer caso a la ley natural de enterrar a su hermano u obedecer la ley civil, humana, representada por Creonte. Opta por atender a lo que su interior le dicta en contra de las leyes del momento y eso le cuesta la vida: Antígona es castigada enterrada viva. Pese a tratarse de un castigo infligido a alguien que ha seguido un dictado más esencial; pese a tratarse de alguien que se ha sometido a una ley natural; el mito ha trasmitido una imagen de Antígona de una rebeldía desmedida, casi delirante.

También Helena ha pasado a la historia como la causante de la guerra de Troya…
Helena es el prototipo de mujer negativa… Eso es porque los mitos han estado al servicio de un poder masculino y violento, orientado a inculcar en el inconsciente colectivo ideas que le interesaban… como la supuesta necesidad de la guerra. Tienen una constante presencia de guerra y de violencia… La guerra no es la base del progreso,
en contra de lo que muchos nos quieren hacer creer.

Pero apareció Penélope… Todos esos arquetipos femeninos contrastan con el perfil de Penélope, la mujer pasiva y metida en casa, que espera veinte años a Ulises; la persona cuya fidelidad permite que el amor triunfe más allá de la guerra.

“…y, desde entonces, la Esperanza no nos ha dejado…”
La Esperanza es aún anterior y se corresponde con el mito de Pandora, que no se ha explicado bien: los dioses pidieron a Pandora que nunca abriese la caja que le habían entregado, pero un día, la curiosidad de Pandora pudo finalmente con ella y abrió la caja, liberando a todas las desgracias humanas: la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, la pobreza, el crimen… Pandora cerró la caja justo antes de que la Esperanza también saliera, junto con todo lo que quedaba dentro, y el mundo vivió una época de desolación

Para Souviron no hay duda de que Pandora volvió a abrir la caja para liberar también a la Esperanza, que corrió hacia los hombres a decirles que no estaba todo perdido: “La Esperanza es lo que nos permite seguir viviendo”…“y desde entonces, no nos ha dejado”, asegura el profesor. Palabra de sabio.

La Redacción
Fundación Ananta

La cultura del “Slow Down” (26-09-06)

"El Islam, una reconciliación imprescindible" (26-9-06)

Por la Redacción

Sobre la unión genuina y sincera entre la cruz y la media luna roja se cimentan otras muchas uniones que trascienden el ámbito religioso. La Alianza de Civilizaciones necesita de un engrudo que sólo pueden elaborar los credos reunidos. Consolidado un vínculo interno en la fe, las ententes externas se pueden ir configurando más firme y solidariamente.

Llevo aún arena en la mirada y desierto en el calzado. Llevo aún el sol clavado en la frente, pues hace tan sólo unos días he vuelto de una breve estancia en ese Egipto de admiración y pesar. Gozé y pené en ese país donde se unen deslumbramiento y turbación, donde lo excelso cayó cautivo del abandono.
Paseé sus espacios sagrados y de supremo arte, sus espacios olvidados. Más que las piedras muertas, busqué los poblados vivos; más que nostalgia de la gloria faraónica, me atraía el desafío de sobrevivencia a la vera de un arenal inmisericorde. Más que correr tras el glifo inescrutable, intenté descifrar el enigma de la vida tenaz bajo un sol implacable. Más que las nubes de turistas fusilando bajorrelieves, las mujeres en los pozos arrebatándole agua a la tierra, los niños cabalgando el burro desnutrido, el ciclista llevando sobre su cabeza la bandeja de los mil y un panes. Más que los templos caídos, la lucha diaria y titánica por la vida, en contra del desierto que cabalga, de las plagas de la sed y el hambre aún no derrotadas.
En la megalópolis de El Cairo, donde reina el más absoluto caos, me sorprendió ese matrimonio bien avenido entre tradición y modernidad. En las calles sobreagitadas y de tráfico anárquico exploré los ojos de las mujeres, intentando acercarme al más definitivo escenario de la relación entre libertad y tradición. Tras los velos (“hidjab”) intentaba hallar ese punto de felicidad en la mirada de ellas capaz de tranquilizarme. Deseaba saber si ese ocultamiento, esa negación de sí mismas es algo libremente asumido.

En medio de bodas de ricos en los más lujosos hoteles de la capital vi mujeres enfundadas en negro, que ni para tomar una bebida se quitaban el velo. Acercaban el vaso de “karkadéh”, infusión fría a base de flores de hibisco, a sus labios por debajo de la tela. Teléfonos móviles de última generación eran sostenidos por manos enguantadas, hábilmente manejados por mujeres de negocios que apenas ceden a la luz sus misteriosos ojos, jóvenes con Nokia a la oreja, que ya han conocido mundo y que sin embargo se han refugiado en la sombra más anónima.
Creo que la inmensa mayoría de las muchas mujeres egipcias con velo y chador optan libremente por esa casi total ocultación de su cuerpo y rostro. Todo apunta a que es un acto voluntario el no mostrar a la ciudadanía su belleza, el encanto de su semblante. Desconocemos el peso de la tradición, de las razones culturales, psicológicas, familiares… que han empujado a esas mujeres a adoptar tan drásticas decisiones, el caso es que el fenómeno parece ir en aumento.

En la Mezquita de Alabastro un guía explicaba en perfecto castellano a un grupo de argentinos que las manifestaciones de ternura y cariño quedan en su país absolutamente relegadas al ámbito de lo íntimo. El joven egipcio confesaba que jamás había visto a sus padres besarse, ni regalarse una caricia.
Al salir del templo majestuoso y encarar de nuevo ese sol aplastante, esas calles llenas de polvo y basura, los interrogantes se amontonaban. Algo en mí se revelaba ante esa ciudad de veinte millones de habitantes privada de sus correspondientes dosis de ternura. Ni las innumerables antenas parabólicas apostadas en las azoteas, ni ese contacto tan estrecho con otras culturas a través de ese cuestionable turismo masificado, logran encender la chispa de un afecto manifestado en público.

Mermó acaloramiento de dentro y fuera con la ducha y el aire del hotel. No hay lugar a la rebeldía, empero sí al respeto exquisito, pues sólo así los pueblos y las civilizaciones pueden evolucionar libremente hacia sus destinos. La alarma sólo puede venir con la violación de los derechos humanos. Garantizada la libertad, las gentes marcan el apego o distancia de las tradiciones.

Mientras que no haya imposición, las costumbres tradicionales, por extrañas que algunas nos puedan parecer, exigen toda la consideración. El encuentro imprescindible con el Islam arranca en ese esfuerzo de comprensión; pasa también por el progreso de un Occidente abierto, solidario, sensible a las diferencias, en detrimento de ese otro Occidente detentador de todas las verdades, gendarme global, adueñado de los destinos del mundo.

Clama el grito en el cielo el ocultamiento, el enclaustramiento de la mujer contra su voluntad. Claman denuncia las piedras que llueven a las que ejercen también en el lecho su libre albedrío, los labios del clítoris negados por ser adolescente, las manos cortadas por el hurto… De la misma forma, la fe que cree progresar con violencia y estruendo de coches bomba no tiene futuro y así hay que hacerlo saber. Sin embargo conviene huir de un discurso generalista que no discrimina entre uno y otro Islam.

El Islam moderado, democrático y respetuoso con las libertades merece todo el apoyo. El Islam más duro tiene que comprender que la fidelidad a la tradición religiosa no puede estar por encima del principio superior de la libertad y el escrupuloso respeto a las elementales leyes de convivencia y los derechos humanos.

Economía por lo tanto de discursos como el de Ratisbona. En torno a tan delicado tema, las intervenciones de los máximos líderes religiosos de uno y otro signo deben ir encaminadas a allanar los caminos de diálogo, no a dificultarlos, bien es verdad que a Benedicto XVI no le han faltado reflejos para desandar sus palabras. Ello le honra.
Conciliémonos por lo tanto con las otras fes y sus formas de manifestarse. Asumamos todos los posibles en cuanto a concordia y buena armonía con los amigos musulmanes, ya que no falta el imposible de aceptar la violación de derechos humanos bajo una rígida interpretación de la “sharia”.

Tal como apunta Luis Sols Lucía en su libro: “El Islam, un diálogo necesario”, nuestra prosperidad económica y nuestra estabilidad social, nuestro futuro en definitiva, depende en buena medida del progreso en las relaciones con el Islam: “Es urgente abrir una vía de diálogo que nos encarrile por el camino de la convivencia y de la comprensión. Sin duda, las comunidades de musulmanes que se hallan establecidas en territorio europeo harán un aporte decisivo en este diálogo”.
Sobre la unión genuina y sincera entre la cruz y la media luna roja se cimentan otras muchas uniones que trascienden el ámbito religioso. La Alianza de Civilizaciones necesita de un engrudo que sólo pueden elaborar los credos reunidos. Consolidado un vínculo interno en la fe, las ententes externas se pueden ir configurando más firme y solidariamente.

Nos jugamos mucho en este enorme desafío de armonizar la diversidad en el ámbito de lo pequeño y de lo grande. Un planeta globalizado por la economía ha de fundamentarse en una unión interna mas sólida. La gestación de una creciente conciencia planetaria enriquecida por las diferencias culturales y religiosas se manifiesta como uno de nuestros mayores retos humanos.
Tendamos pues puentes y más puentes entre las formas de mirar al más allá, de honrar el Origen de todo lo creado, entre las formas de habitar y pasear el mundo. Anclemos esa impostergable alianza civilizacional en la alta esfera de la religión y la política, hagámosla también posible en el más cotidiano ámbito de nuestras ciudades, barrios y pueblos. Llevemos igualmente esa actitud abierta en nuestros viajes, no vaya de repente el implacable sol del desierto a cegarnos esa mirada generosa y comprensiva, hoy más que nunca imprescindible.

La Redacción
Fundación Ananta

“Sólo si dejamos que los sentimientos negativos no aniden y nos abandonen, podrá entrar en nosotros el amor” (24-09-06)

Laura Esquivel nos revela el sentido profundo de su obra

Vestida de peripuesta señora, acorazada en su enorme abrigo oscuro, la "dama del incienso", tal como le llamaban sus amigos americanos, se dirigió a la mesa del hall del hotel barcelonés, donde habíamos concertado la cita. Por un instante pensamos que entre alarde de decoración, relojes midiendo el encuentro e incómoda distancia impuesta por los artificios de rigor, la entrevista quedaría lastrada por inevitable vanalidad.


Cuando se nos acercó Laura Esquivel sin cálido humo de incienso para anunciarla, con premeditada elegancia y paso entorpecido por enormes tacones, por un momento creímos que el encuentro con la escritora mexicana se limitaría a divagar sobre unas hojas de cilantro más arriba o más abajo en la receta del guacamole.


Pero su primera y desbordante sonrisa deshizo de golpe todos esos equivocados augurios. Frente a esos ojos empeñados en brillar bajo poblada cabellera, frente a esa mirada que vertía ternura y entusiasmo en generoso e igualado gramaje, enseguida supimos que nos serían susurradas nuevas recetas. La dama de negro intuyó nuestro interés por otros colores y proporciones y así fue como nos introdujo, más allá de la alquimia de los pucheros, en la alquimia profunda de la vida.

Con sus respuestas cada cual más encendidas, íbamos descubriendo en la popular escritora la escondida fórmula de quien por encima de tabúes y estereotipos, ha logrado aunar lo aparentemente opuesto. Nos confió esa valiente química de cocinar en el propio puchero ingredientes supuestamente irreconciliables: soledad y selva de asfalto, dolor y perdón, crisis y esperanza, tradición y nuevas tecnologías, tortitas y hamburguesa,... Todo ello a fuego lento, todo ello cocido con un humor insobornable. Con palabra dulce y la vez convencida y vigorosa, Laura Esquivel nos fue revelando secretos de esa alegre magia suya, magia creadora que día a día seduce a lectores, conquista fronteras y se traduce a nuevos idiomas.

- Su novela "La ley del amor", en CD; Laura Esquivel en cantidad de webs de Internet... ¿Qué tal casan revolución culinaria y revolución digital?
- No sólo se pueden compaginar, sino que se hacen complementarias. Evidentemente no todo el mundo usa los avances tecnológicos adecuadamente, pero la revolución digital conlleva evidentes ventajas. Nos da la posibilidad de permanecer en nuestra propia casa trabajando. Crea y nos regala además un tiempo para nosotros mismos que después podemos invertir donde queramos.

-¿Y revolución digital y revolución interior?
Hay que sacarle provecho a las nuevas tecnologías. De pronto no las entiendo, no sé como usarlas, pero eso es otra cosa. A mí no me dan miedo. Nosotros somos una generación de multimedia. Estos avances están omnipresentes. Sin embargo hemos de evitar olvidar esa parte espiritual, esa parte de nosotros mismos que no es materia. La cuestión está en cómo utilizar todos estos adelantos para que nos nutran el alma, para que ésta no se pierda y naufrague entre aparatos.

Los nuevos aparatos nos acercan una magia impresionante. Mismamente la fotografía, el hecho de que pueda quedar grabado en un papel un trozo de realidad es un hecho absolutamente misterioso. No alcanzo a entenderlo.

Yo trabajo con computadora pero siempre siento que no sé dónde está lo que escribo. Me da la sensación de que puede encontrarse como en el éter y que se puede perder. Así que a diario tengo que imprimir lo que redacto. Soy muy paranoica, tengo que verlo. ¿Si no, dónde está? La tecnología realza la magia de cuanto nos rodea, pero ha sido tan grande y rápido este desarrollo que a veces el alma no alcanza. La gente se está dando cuenta de que ha llegado el momento de recuperar su mundo íntimo, su mundo sagrado. Entonces es preciso detenernos un poco y darle tiempo a que esa alma nos pueda alcanzar y así juntos poder seguir. De lo contrario estamos perdidos.

Filosofía culinaria

- Aldea global, comercio global, mesa global... y sin embargo ¿porqué aún faltan platos a la mesa de todos?
Es realmente un pecado que haya gente que acumule y malgaste riqueza, mientras hay otros tantos que se mueren de hambre.

- ¿Ha digerido bien la humanidad el banquete de estos dos milenios?
Todavía hay errores que seguimos repitiendo sin alcanzar a comprenderlos. Según vamos adquiriendo conocimiento deberíamos también ganar en fortaleza interior, tolerancia... El mundo racional está orgulloso de los avances, pero al mismo tiempo no nos hemos librado de los "ismos" más absurdos: nacionalismo, puritanismo... Algo no está aún funcionando bien. El hombre no ha obtenido el bienestar y felicidad esperados.

- ¿Qué ingredientes no pueden faltar en la ensalada de la vida?
Ahí tiene que entrar todo. Hemos de incluir alegrías, dolores, tristezas, pesares pero también enormes goces. Lo uno es complemento de lo otro. Amo las cocinas de los países donde no hay miedo a mezclar todo; donde lo agrio y lo salado se combina con lo dulce y lo picante.

- ¿Es el amor la sal de la vida?
Para mí el amor es lo más importante. Es la fuerza que realmente aglutina y da sentido a todo cuanto existe.

- ¿Con qué otras salsas se condimenta la vida?
Con el dolor, con el sufrimiento... pero siempre entendidos éstos como parte de un gran aprendizaje.

"La ley del amor"

- ¿Haces entonces tuyas las palabras del demonio en "La ley del amor", "... para que alguien valore la solidaridad, necesita caer en la desgracia, para que alguien sepa que el fuego quema, necesita ser quemado..."?

Desgraciadamente aún somos un poco necios. Sin duda alguna, los mayores aprendizajes que yo he obtenido en mi vida han venido a través de sufrimiento. Al principio desconocemos su razón, su sentido, pero al cabo del tiempo podemos volver la mente atrás y encontrar la lección que nos aguardaba.

- ¿Por lo tanto olvidarán pronto nuestros cuerpos "las heridas de cuchillo, los balazos, los rasguños, las patadas, las torturas..." que han sufrido vida tras vida y a los que aludes también en esta novela tuya?
Por supuesto, pero lo interesante es que no nos resistamos tanto al dolor. Ante todo es preciso no guardar odio, ni resentimiento a quienes nos han hecho mal. Sólo si dejamos que estos sentimientos negativos no aniden y nos abandonen, podrá entrar el amor. De lo contrario no hay forma.

Vds. lo viven en carne propia con el problema del nacionalismo violento. ¿Qué hacer cuando un bombazo ha matado a un ser querido? ¿Qué hacer con esa impotencia? Para ir adelante, para poder llegar a un arreglo y no quedar en el enfrentamiento hay que conseguir sacar la energía negativa del cuerpo y buscar esa armonía que la naturaleza misma siempre nos está proporcionando.

- ¿El sufrimiento de la protagonista de esta novela tuya, Citlali, como arquetipo de la víctima, en este caso en el marco de la conquista de América, es por lo tanto necesario?
Pero claro. Para nosotros hoy, lugares muy queridos tienen el sabor de la cultura española. El mestizaje tiene su cuota de dolor, pero es necesario. ¿Qué sería España sin toda la riqueza cultural que les proporcionaron los árabes?

- La historia sigue por lo tanto para adelante.
Siempre. No hay que tener miedo. Por ejemplo, en México estamos muy orgullosos de nuestra cocina y ésta es producto de un mestizaje. Hubo mucho dolor y vidas perdidas, pero el enriquecimiento de esta unión cultural fue enorme. No demos de tener miedo de que la historia siga su curso.

Durante un tiempo pensamos que mucho de lo que nosotros éramos se había perdido en la conquista, sin embargo no se perdió nada. Yo descubrí que la tradición sagrada estaba ahí tan viva como siempre, tan sólo que guardada en la intimidad. Se siguió trasmitiendo de boca en boca hasta que llegó el tiempo presente en que de nuevo se da a conocer de forma amplia. Ahí radica la verdadera fuerza de una tradición, de una cultura con capacidad, pese a todo, de sobrevivir.

"Sigan buscando..."

En la novela de carácter futurista que es la "Ley del amor" los protagonistas cobran sin dificultad conocimiento de sus pasadas vidas ¿Puede resultar aleccionador en nuestros días adquirir conciencia de nuestras supuestas encarnaciones anteriores?

Yo he recibido terapias de regresiones a vidas pasadas. Yo no sé de donde salen esas imágenes que yo adquiero en esas regresiones, si salen del subconsciente, si me las invento... pero lo que si sé es que veo esas imágenes y me curan. Toda imagen es portadora de un conocimiento oculto y velado que es preciso adquirir. Ese es el sentido del Tarot y las imágenes que el hombre siempre ha manejado. Si estamos viendo algo hay una razón oculta para que se dé esa poderosa manifestación. Hemos de intentar descubrir su significado mediante nuestra capacidad intuitiva.

¿Las cuestiones que tu encaras en "La ley del Amor" son aptas sólo para "gourmets" e iniciados, o valen para el común de los comensales?
Yo creo que sí, la gente está mayormente preparada. Por lo demás cuando yo escribo no me preocupa la posible aceptación de la obra. Lo hago en un principio para mí. Abordo el tema que a mí me interesa y de la forma que a mí también me place. Con respecto a "La ley del amor" recibo cartas verdaderamente hermosas que denotan el interés del público por la obra.

Por ejemplo he ido ahora a Argentina donde tenía cierto temor dado el arraigo del psicoanálisis. Yo me dije: "aquí me van a comer viva". ¡Pues que va! De maravilla el libro, porque por lo visto se ha puesto allí ahora de moda la terapia de regresión.

- ¿Crecemos en amor en cada vida?
Ahí está, si bien en cada vida intervienen el propio destino y libre albedrío. Así ocurre en general, aunque hemos de permanecer alertas porque, a nada que nos descuidemos y nos llenemos de odio e incomprensiones, podemos ir para atrás.

"Intimas suculencias"

- ¿Dé donde viene esa fe tuya en el "hombre nuevo" al que tanto aludes en tu libro, "Intimas suculencias"? ¿Para cuándo esa generación de nuevos hombres y mujeres?
Pronto va a surgir ese hombre nuevo. La prueba más evidente, es la enorme voluntad de búsqueda que se observa en tanta gente.

- "Pues no pudimos..." sentencias con sinceridad en "Intimas Suculencias" a propósito del movimiento político y social en el que parece que te implicaste. ¿Podremos con esa nueva revolución íntima que propugnas?
Por supuesto. De pronto sentimos que había fracasado, que había muerto el intento de transformación, pero fíjate que no. Puedo constatar que los hijos de amigos míos en EE.UU. son ya realmente "hombres nuevos". Eso a mí me emociona muchísimo. Sus padres comprendieron, al igual que yo ahora pregono, que el cambio no es afuera, sino que se opera por dentro y en sus hijos se pueden ver los resultados. Estos niños han crecido con valores diferentes y eso a mí me admira. Ven muy poca televisión, viven el campo, siembran en el campo y están íntimamente ligados a la Madre Tierra. Tienen un respeto absoluto por toda forma de vida.

Aunque a simple vista parezca que no sucede nada, de forma sigilosa acontece algo grande. No importa cuantos cambios se hagan en el mundo externo, si primero no se realizan en el mundo interno, no hay forma.

Magia sobre el asfalto

- Nos llegan noticias de una eclosión de nueva espiritualidad en medio de un México esperanzado por las nuevas condiciones sociales y políticas del país. ¿Juega Laura Esquivel algún papel en medio de ese movimiento?
Todos, aunque no queramos, estamos implicados. Yo me siento tremendamente afortunada de haber nacido en este momento y de poder vivir todo lo que allí estamos viviendo. Verdaderamente día a día se siente este despertar espiritual sostenido por una amplia participación. Es una suerte añadida el que haya personas que nos ilustran y nos dan una visión más amplia y clara del fenómeno, ya que a veces nos pasa desapercibido al vivirlo por dentro.

- Algo de tu vida Laura ¿Cómo fue el salto de la escuela a la pluma?
Yo siempre he creído en la educación a través del arte. Me especialicé en teatro para niños y me puse a estudiar en serio literatura y creación dramática. Paralelamente hacía guiones para televisión. En aquella época estaba casada con Alfonso Arau y él me animó a hacer guiones para cine. Sin embargo estaba frustrada y limitada por razones de gustos, caprichos y presupuestos de quienes querían mis trabajos. "Como agua para chocolate" fue mi primer libro con estructura de guión de cine, para el que no tenía yo limitación de nada.

- ¿Cómo y dónde tropezó Laura Esquivel con la magia de la vida?
Yo realizaba una serie de ejercicios de respiración, de vocalización... que acompañaba con una dieta vegetariana. En ello me hice socialista pero no podía confesar a mis amigos que hacía meditación etc. Me hubieran retirado el habla aquellos "materialistas dialécticos". Puesto que "ya habíamos matado a Dios", ¿cómo les podía salir yo de repente con que existía? A hurtadillas seguía haciendo mis ejercicios y recurría a filosofías orientales. Gracias a Antonio Velasco Piña pude conocer la tradición sagrada de mi propio país. Para mí esto fue una gran revelación. En el momento actual me siento muy ecléctica, recogiendo de aquí y de allá. Para mí ahora es muy importante el rito y trato de integrarlo en mi propia vida.

- ¿Luego la magia puede sobrevivir incluso en el asfalto?
Por supuesto. Yo siempre antes de trabajar realizo una pequeña ceremonia a los cuatro vientos. El caracol y otros instrumentos sagrados forman parte de mi vida diaria, así como el hecho de poner flores y dedicárselas a alguien, prender una vela, un incienso... Es preciso actualizar el aspecto mágico de lo cotidiano, porque éste dota a la vida de un verdadero sentido.
Aunque tú aparentemente estés en una actitud pasiva, cuando lanzas un pensamiento positivo desde tu propio hogar, éste, en su medida, ya está transformando el mundo, favoreciendo la paz, la armonía. Si conocemos el poder de nuestros pensamientos, los podemos después utilizar para el bien.

La dama del incienso

- ¿El templo de la cocina, al que aludes en tus libros y entendido en un sentido más amplio, lo podemos inaugurar allí donde vamos?
Así es. Durante un tiempo estuve haciendo un guión de cine en Los Ángeles. Fue muy divertido. Allí me convertí en la "dama del incienso". Yo a diario prendía mis inciensos y el humo salía de mi estancia. A todas las camareras del servicio les encantaba eso. Se olía incluso cuando se abrían las puertas del elevador. Yo tenía que tener mis inciensos, imagínate yo sin mi ritual.

- ¿Qué tal se acomodó la "dama del incienso" a esa vida urbana trepidante de "fast-food" y "stress", en Los Angeles, Nueva York...?
Precisamente todo lo que te he relatado me ayuda a estar en balance y la gran ciudad no me afecta negativamente. Por lo demás gozo de las oportunidades que ella me proporciona. No me costó acomodarme. Me gusta el cine, el teatro, incluso meterme en el Mac Donalds. Además ahora en EE.UU. tenemos las hamburguesas con unos sobrecitos de salsa picante.

- ¿Cuándo se convierte en sagrada la alquimia de los alimentos?
Primero hay que conocer el valor de cada elemento y saber cómo combinarlo para que realmente produzca bienestar y gusto al paladar

- En todas tus obras está también omnipresente la alquimia de los cuerpos ¿Cuándo se convierte en sagrada esa alquimia?
Por y obra y gracia del amor. El placer y el deseo deben de ir acompañados por la energía del amor.

- ¿Y el éxito, a qué sabe, Laura, el éxito?
Es muy agridulce. De cualquier forma mi "éxito" es muy relativo. Yo agradezco lo que me dicen los lectores, lo que me confiesan a propósito de mis libros. Yo valoro esa relación directa, lo demás no me lo creo mucho, ni el halago, ni el ataque.

La fama puede llevar además a equívocos. La gente visualiza una imagen que puede ser o no acertada: a la verdadera Laura sólo la conocen mis amigos, mi familia y por supuesto yo misma.

- ¿La fama de Laura contribuye de cualquier forma a construir ese "nuevo hombre"?
La fama puede facilitar que lo que digo llegue e inquiete. En ese sentido es bueno, por ejemplo, que se esté esperando un libro y tú puedas decir algo que sirva a la gente.

- ¿Como cocinamos ese “hombre nuevo”, con vitrocerámica o fuego de leña?
Con fuego de leña.

- ¿Con fuego lento u olla express?
A fuego lento.



La Redacción
Fundación Ananta





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