Hoy se nos habla de nuestra correosa naturaleza inferior, muchas veces ingrata, áspera y cruda.

Una y otra vez la naturaleza inferior (personalidad) se ha impuesto sobre la superior (alma).


Dicho de otro modo, la personalidad vive disociada del alma, fuera del eje.

En nuestro interior cabe la capacidad de renovación y de divinización. Pero ese ego con el que nos identificamos y por el que incluso matamos tira de nosotros y nos arrastra por caminos inhóspitos, desolados.

El proceso de desidentificación con el ego es lento y gradual, como lo es el del descubrimiento del alma para estar en su presencia.

Pero una vez que se inicia, no tiene vuelta atrás.

Podemos acelerarlo o retrasarlo.

Podemos, poco a poco, acceder al vergel, o seguir más tiempo en el basurero.

Tenemos libertad para elegir.

«Es inútil e incluso peligroso internarse en el camino espiritual si no hemos comprendido hasta qué punto la naturaleza inferior del hombre es correosa, difícil de domar, y cuánta perseverancia, humildad y abnegación vamos a necesitar para trabajar sobre ella. Muchas personas se imaginan que, a partir del momento en que han encontrado una enseñanza espiritual, progresarán rápidamente: leerán algunos libros, harán algunos ejercicios de concentración, de meditación, y con esto piensan que pronto aparecerán los resultados. Desgraciadamente, no; ¡el dominio de la vida psíquica es mucho más difícil de lo que cree la gente! Es cierto que existe en cada ser humano la capacidad de renovación, de regeneración, de divinización, pero se trata de un proceso muy lento, y lo que cada uno puede hacer en esta existencia, depende del trabajo que ya haya emprendido en sus reencarnaciones anteriores.

Aquél que no tenga conciencia de las dificultades con las que inevitablemente se va a encontrar, le resultará imposible progresar. Entonces se sentirá decepcionado, sufrirá y hará sufrir también a los demás. Comprometerse en el camino espiritual exige paciencia, humildad y lucidez con respecto a uno mismo.»

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: paisaje en Kasenda, Uganda, 11 de marzo 2014 (Berta Grasset)